1. El día que abusé de mi hijo (parte 1)


    Fecha: 30/10/2025, Categorías: Incesto Autor: madura2244, Fuente: CuentoRelatos

    ... por último las palabras ya no eran necesarias, nos acariciábamos recíprocamente, al extremo de que comienzo sentir en mi panza, la punta de su pija que se ha puesto erecta, y en ese momento me doy cuenta que yo también estoy muy caliente, siento que mis labios vaginales están totalmente mojados, pero no por lo que ocurrió en el consultorio, a última hora, me doy cuenta que quien me calienta es mi hijo, como nadie lo ha logrado…
    
    Y en mi cabeza se instaló una idea “lo voy a follar como no lo hice con nadie”, jamás habíamos tenido ningún tipo de relación ni acercamiento sexual.
    
    Su labios iban de mi boca a mi nuca, de ahí a mi oreja, donde me metía su lengua caliente, y yo tenía la piel de gallina y no aguantaba más, bajé mi mano derecha y como pude le bajé los pantalones junto con su calzoncillo y me prendí de su pija… un hermoso trozo duro, palpitante que llenaba mi mano, y comencé a hacerle una suave paja, el bajó sus brazos de mi cuello y de un solo tirón me bajó la pollera y la tanga, y acomodó su pija en mi entrepierna, los labios de mi conchita húmedos y ansiosos, lo abrazaban y yo sentí que me orinaba de placer, la sentía palpitar, y me quedé quietecita para que mi hijo no acabara tan rápidamente.
    
    Mientras él me iba quitando la parte de arriba de mi ropa y yo la de él, saltaron mis senos con un par de pezones grandes como un botón, que lo induje a que me los chupara, mientras aún tenía entre mis piernas las que apretaba más y más su espectacular pija joven, que ...
    ... me enloquecía y que en ese momento me quitaba el sueño, él tomó con sus grandes manos ambas nalgas de mi culo y me apretaba hacia él aunque no había forma de estar más juntos de lo que estábamos en ese momento.
    
    Nos mirábamos y nos sonreíamos, recíprocamente, nos besábamos y nos volvíamos a besar una y otra vez y de cuando en cuando pasaba sus dedos entres mis pezones y los acariciaba, de forma tal que el primer orgasmo llegó de esa forma, mi cuerpo tembló de arriba abajo, mi espalda traspiraba copiosamente y una gotita de transpiración se me deslizaba hasta el culo, y el gemido de placer no se hizo esperar, casi podría decir que lo grité y me salió de lo más profundo de mis entrañas, un ¡aaaaah! Largo y sostenido seguido de un ¡¡Daniel!! ¡Te amo locamente, estoy comenzando a gozar! ¡Me estás haciendo acabar, con esa pija enorme entre las piernas querido!
    
    Lo fui induciendo a tirarse en la alfombra -estaba a punto de acabar- lo noté en sus ojos, me puse de rodillas junto a él y saliendo de la posición anterior metí mi cabeza entre sus piernas.
    
    Fui lamiendo sus testículos, comencé a besarlos intercaladamente, su erección no bajaba, pero ya estaba más calmo, besé sus ingles, pasé mi lengua por su estómago y sentí que se estremecía…
    
    En ese momento me monté sobre el tomé su pija con mi mano, la puse en la entrada de mi concha y me dejé caer con mis rodillas apretadas contra su cuerpo, comencé un suave y cadencioso movimiento de arriba abajo…
    
    De su boca salió un ¡maaaa ...