1. Polvazo con una amiga al contarle lo del socorrista con mi mujer


    Fecha: 30/11/2025, Categorías: Infidelidad Autor: Wily, Fuente: CuentoRelatos

    ... culete. Se va desabrochando la blusa quedando el sujetador que guardan unos hermosos y abultados pechos. Sin dejar de mirarla ya me he quitado los pantalones y la camisa, me acerco a ella y pongo mis manos en sus caderas, noto sus curvas en mis manos a la vez que su temperatura corporal, si ya estaba excitado, ahora mucho más al sentir directamente su cuerpo con el mío.
    
    Mis manos van subiendo por la espalda mientras nos seguimos besando, más bien comiéndonos uno al otro, le desabrocho el sujetador y deslizo sus tirantes por los hombros y brazos, se le pone la piel de gallina al hacerlo y ante mis ojos quedan al descubierto el gran manjar que son sus pechos, con los pezones con bonitas aureolas que están pidiendo que los chupe, mordisquee y succione.
    
    Mientras mi boca sacia mi deseo pasando de un pezón al otro que muerdo y chupo a placer, mis manos deslizan su braguita para abajo y la deja caer quedando desnuda y tener ante mí, una venus con unas curvas que no dejo de acariciar y que se convierte en un sobeteo para no desaprovechar cada centímetro de su deseable cuerpo, un deleite para mis ojos, para mi boca, para mis manos y para mi miembro que ella se ha encargado de liberar.
    
    Sus manos no dejan de jugar con mi pene mientras dibuja una sonrisa pícara en su cara, más duro y tieso no puede estar, hace ángulo recto respecto a mi cuerpo. Me siento en el sofá desnudo, ella me besa en los labios, en el cuello, en mis pezones tiesos, en mi barriga y al fin besa en la ...
    ... punta del capullo para seguido abrir la boca y pasar su lengua alrededor, me moja todo él de su saliva para luego meterlo en su boca y tragar el mástil hasta llegar a su garganta. Mis manos no pueden quedase quietas, de sus pechos pasan a su culo y vuelven a sus pechos, no sabría decir qué me gusta más tocar.
    
    Sus manos recogen una mis huevos y la otra agarra el tieso pene en su base mientras su boca se desliza arriba y abajo haciendo un chapoteo con la humedad que deja su saliva y se une mis primeras erupciones que ella ha notado porque suelta una sonrisa sin sacarse la poya de la boca y porque me dice que está saladillo -muy sabroso-y sigue relamiendo hasta que le cojo la cabeza con mis manos y se la saco de la boca, le digo que si me la sigue chupando así me voy a correr y no quiero tan pronto, que ahora me toca a mi comerle la almejita, ella asiente pero dice que prefiere estar cómoda en una cama.
    
    Nos incorporamos, sin dejar de acariciarla, ella me lleva agarrando el miembro con la mano hasta llegar a la escalera de caracol que sube al piso de arriba, donde están las camas, subimos, se tumba boca arriba y abre las piernas, tiene un coño con poco vello púbico, corto y bien cuidado.
    
    Le acaricio los muslos mientras lo contemplo, su tono sonrosado invita a pasar la lengua cosa que hago desde abajo hasta el clítoris, escucho un suspiro y sus manos se enredan con el pelo de mi cabeza, eso significa que quiere que se lo siga comiendo, mi lengua va y viene del clítoris a la ...