1. La llaman Chai


    Fecha: 30/12/2025, Categorías: Fantasías Eróticas Hetero Sexo Virtual, Autor: CuentaCuentos, Fuente: SexoSinTabues30

    ... necesidades.
    
    Miró la lista de solicitantes. Sabía que la moral de la mina dependía en parte de la disponibilidad de Chai. Estableció las prioridades. Primero, él mismo; ahora que Chai estaba limpia, recargada y con piezas nuevas, era el momento perfecto. «Virgen zorrita,» murmuró para sí, un rol que rara vez solicitaba, pero encontraba particularmente… refrescante. Después seguirían los que llevaban más tiempo sin usarla, acumulando tensión, y por último, si quedaba tiempo antes de la necesidad de recarga o mantenimiento, los habituales como Pablo y Tom.
    
    Transfirió la lista de turnos y roles asignados al procesador de Chai. «Chai,» ordenó Paco, «lista de servicio actualizada. Inicia secuencia.»
    
    «Orden recibida,» respondió la voz sintética de Chai, sin inflexión, «Iniciando secuencia de servicio. Próximo usuario: Paco [ID Minería: P001].»
    
    Con su batería llena y sus sistemas optimizados, Chai se desplazó fuera de la bahía de carga, lista para el próximo ciclo de uso, una máquina diseñada para recibir, procesar y descargar la tensión humana en el corazón de una mina extrasolar.
    
    Pasaron varios ciclos de trabajo. Chai continuó su rutina monótona, cumpliendo las asignaciones, registrando datos, simulando roles y respuestas según la programación y las peticiones de los usuarios. La «virgen zorrita» de Paco había sido seguida por la «esposa abnegada» de Petrov, la «geisha exótica» de Chen, y turnos adicionales, más cortos, para algunos de los habituales, incluyendo de ...
    ... nuevo a Pablo y a Tom, aunque Chai ajustó para éste los parámetros de resistencia ligeramente al alza basándose en la interacción anterior, siempre dentro de los límites seguros. Chai operaba con la eficiencia silenciosa para la que fue diseñada. Recargaba, servía, recolectaba datos y fluidos, y esperaba el siguiente turno. La lista de usuarios cambiaba, pero las necesidades fundamentales seguían siendo las mismas: escape, liberación, una simulación de conexión o dominio ausente en su dura realidad.
    
    Chai operó sin quejas, sin errores evidentes, una máquina fiable en un entorno que no permitía fallos. Hasta que llegó el siguiente ciclo de mantenimiento programado, o más bien, uno forzado por un indicador de rendimiento.
    
    Pepe estaba limpiando los filtros de aire cuando la alerta apareció en su consola principal. Error menor, subsistema 34A, cavidad de uso superior. La boca. Un indicador de rendimiento fuera de rango.
    
    «¿Ahora qué?», suspiró Pepe, guardando sus herramientas. Chai estaba conectada a la base de carga, la luz verde parpadeando suavemente.
    
    Pepe se acercó a la cabeza de Chai. Abrió un pequeño panel detrás de la oreja, exponiendo un puerto de diagnóstico. Conectó su analizador portátil. Los datos fluían: Presión de succión, temperatura, flexibilidad del material, calibración de los micro-actuadores de la lengua y los labios. Todo parecía normal, excepto… el nivel de succión.
    
    «Hmm. Capacidad de succión ligeramente superior al estándar. Un 7.3% por encima ...
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