1. La llaman Chai


    Fecha: 30/12/2025, Categorías: Fantasías Eróticas Hetero Sexo Virtual, Autor: CuentaCuentos, Fuente: SexoSinTabues30

    ... de las especificaciones de la Serie 400R», murmuró Pepe. No era un fallo crítico, pero una desviación del estándar podía indicar un desgaste anómalo o una descalibración.
    
    Pepe desconectó el analizador. Necesitaba una prueba funcional. La mejor manera de comprobar la calibración de una cavidad de interacción de tipo X era… usarla. No era una parte oficial de los protocolos de mantenimiento, pero era una práctica común entre los técnicos, especialmente en lugares aislados como Gant. Era parte del «control de calidad» no documentado.
    
    Pepe posicionó a Chai. Activó el modo de prueba del subsistema oral, programado para simular el inicio de una interacción. Chai inclinó la cabeza ligeramente, los labios se entreabrieron. Pepe introdujo el pene.
    
    Sintió la succión. Era, en efecto, un poco más fuerte de lo habitual para un modelo X400R, que tendían a ser más ‘suaves’ que las más modernas series 600. Pero Pepe entendió rápidamente la desviación. No era un fallo del material; era una ligera sobre-calibración de los actuadores de vacío. Podía ajustarlo desde la consola.
    
    Pero no lo hizo de inmediato. Permitió que la simulación continuara. A medida que la cavidad se adaptaba, la succión se sentía… bien. Más firme de lo esperado, con una cadencia que se ajustaba sorprendentemente bien. Pepe, que pasaba la mayor parte de su tiempo rodeado de máquinas y hombres rudos, encontró un momento de… utilidad práctica en ese test. Ajustó los controles solo lo suficiente como para notar ...
    ... la diferencia, buscando el punto «satisfactorio» que el analizador no podía medir. Una vez encontrado ese punto, pensó en el ciclo completo. El protocolo de prueba incluía la simulación completa. ¿Por qué no? Era necesario verificar que no había problemas a lo largo de todo el proceso simulado. Por el bien del mantenimiento, por supuesto.
    
    Pepe continuó la prueba hasta el final del ciclo programado, sintiendo la eficiencia, ahora calibrada a su gusto personal. Cuando terminó, ajustó los parámetros a lo que consideró el «nuevo estándar mejorado» antes de cerrar el panel de diagnóstico. La succión ahora era un 5% superior al original, pero para Pepe, era perfecta. Un pequeño ajuste que nadie más notaría, pero que hacía que el mantenimiento fuera un poco más… gratificante.
    
    Mientras Chai terminaba de cargar y Pepe limpiaba sus herramientas, la mente del técnico divagaba. Chai era una máquina increíblemente resistente y eficiente. Veinte años en un entorno tan duro, con un uso tan intensivo, y seguía funcionando, en gran parte gracias a las piezas canibalizadas de sus hermanas Bagasa y Hetaira. Pero incluso Chai tenía sus límites. Los pequeños desgarros, las descalibraciones, la fatiga del material… el mantenimiento era cada vez más un acto de improvisación y reparación que de simple revisión.
    
    «Tendrán que pensar en pedir alguna unidad adicional de tipo X pronto,» murmuró Pepe. «Esta niña no es eterna.» La soledad de Gant, la presión del trabajo, la ausencia de interacción ...
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