-
La segunda vez con doña Ramira
Fecha: 31/12/2025, Categorías: Anal Autor: Chavavilla, Fuente: CuentoRelatos
... ese fue uno de los momentos más placenteros de la noche pues ahora estaba dentro de ella, sin que pudiera resistirse al placer que mis manos y mi boca le hacían sentir. En ese momento le dije que pusiera sus manos sobre sus pezones para que entre ellas y mi boca los estimularámos. Así estuvimos algunos minutos hasta que sacando las manos del cuerpo de mi casera, me desabroché el pantalón para sacar mi miembro, el que ya estaba más que endurecido y babeante. Ella al verlo, se hincó tomándolo con sus delicadas manos y empezó a masturbarme. Luego empezó a chuparlo, mientras lo colocaba entre sus pechos, aplicando la famosa rusa. De esa manera, pasaron algunos minutos, que no hicieron sino aumentar el deseo de estar dentro del cuerpo de doña Ramira, así que me puse de pie, para abrocharme el pantalón. La ayudé a levantarse del piso, para luego abrazarla por la espalda apretando sus pechos con mis manos y pegando mi miembro a sus nalgas, sintiéndola completamente mía. Luego lentamente deslicé una de mis manos hasta bajarla a su vagina para estimular nuevamente su clítoris al mismo tiempo que la metía dentro de su cuerpo. Con mucha calma conduje a mi casera hacia el cuarto donde yo dormía. Le besé una oreja y su cuello diciéndole que su perfume me excitó desde la primera vez que lo usó. Me respondió que ahora lo usaría todo el tiempo. Una vez dentro, cerré la puerta con seguro para luego hincar a mi casera sobre la cama, de manera que sus nalgas quedaran listas ...
... para ser poseídas. Se veían deliciosas así con tan solo la tanga tratando de cubrirlas. La hice a un lado para poder dejar al descubierto su vagina y su culo para así poder besarlos, lamerlos y succionarlos. Mientras tanto mis manos tomaban sus caderas por debajo de su tanga, jalando sus nalgas hacia mi boca, como con cierto temor de que se me fueran a escapar. Ella gemía tapando su boca. No aguanté más, así que tomé su tanga y la empecé a bajar por sus muslos para sacarla de sus piernas, dejando completamente desnudo su delicioso cuerpo., lo que me incitó a volver a besar su vagina y su ano, mientras apretaba las nalgas de doña Ramira. En eso, me puse de pie desabrochando el pantalón para sacar mi miembro, poniéndolo primero sobre sus nalgas para mojarlas de mis jugos, luego lo froté contra su clítoris. Ella gimió un poco más fuerte y luego soltó un pequeño grito cuando lo introduje completamente en su vagina. La volví a tomar por las caderas, entrando y saliendo del cuerpo de mi casera con mucha energía. Yo veía que ella estaba muy excitada pues puso su mano sobre su clítoris para estimularlo al mismo tiempo que tocaba el tronco de mi miembro. Así estuvimos unos minutos con nuestros cuerpos unidos. Solo que yo quería que sucediera lo de la última vez, terminar dentro de su ano. Así que, me detuve sacando mi miembro para empezar a juguetear con él sobre las nalgas de doña Ramira. Ella me dijo que no lo sacara, yo le respondí que estaba bien pero que esta vez ...