1. El esposo del Mafioso. Cap VII


    Fecha: 31/12/2025, Categorías: Gays Autor: Fiore, Fuente: TodoRelatos

    ... ojos a su esposo.
    
    —Ya no puedo contener esto… —dijo con la voz baja y peligrosa. mientras con su otra mano se desabrochaba el pantalón.
    
    El miembro de Pietro salió de su pantalón, quedando a pocos centímetros de la cara de Augusto, quien tragó saliva al verlo tan de cerca, una punzada de nervios y excitación atravesó su estómago hasta su vientre. En esa distancia alcanzo a percibir el olor de Pietro. Sabía lo que venía. Y aún así… no se movió.
    
    Pietro lo empujó hacia atrás hasta dejarlo recostado.
    
    —¿Crees que puedes retarme, desafiarme… y que no tendrás consecuencias?— le dijo mientras se desvestía, con una mirada retadora que hizo estremecer a Augusto.
    
    Pietro lo tomó de la cintura y le bajó la ropa interior en un solo tirón. Augusto intentó hablar, pero no encontró palabras.
    
    —¿Tienes miedo? —preguntó Pietro, mirándolo desde arriba, con los ojos encendidos de deseo.
    
    Augusto asintió, apenas. No lo iba a negar. No podía.
    
    —Bien… —susurró Pietro, se escupió en la mano y comenzó a lubricar su miembro. —Porque te recuerdo que este es tu castigo por desobedecerme.— hablaba lento, ronco, imponente frente a él.
    
    Augusto sintió un escalofrío en todo el cuerpo, estaba temblando y no sabía si era de miedo o excitación, ver a Pietro de esa manera, su mirada era oscura y llena de lujuria y deseo.
    
    —Date la vuelta. — ordenó Pietro, con tono serio.
    
    Augusto obedeció rápidamente y se colocó en cuatro sobre la cama, sentía miedo, sentía excitación, sentía muchas ...
    ... cosas que en ese momento no tenía explicación. La voz de Pietro había despertado en él una sumisión que no sabía que tenía.
    
    Pietro se colocó detrás de él y con una mano presionó la espalda de Augusto para que bajara el pecho, y su entrada quedará aún más expuesta, no se preocupo por prepararlo, sabía que no lo iba a lastimar, pero también sabía que le doleria, y era exactamente el punto medio que buscaba.
    
    Augusto cerró los ojos. Su cuerpo estaba tenso, el corazón le golpeaba el pecho. Pero cuando Pietro lo empujó dentro de él con un solo movimiento firme y lento… no gritó.
    
    Jadeó. Gemió. Sintió placer donde pensó que sólo habría dolor.
    
    Pietro comenzó a moverse, lento al principio, pero firme. Cada embestida era profunda, pesada. Augusto apretaba los dientes, temblaba por dentro… pero no quería que se detuviera.
    
    —¿Te duele? —le susurró Pietro, notando su cuerpo tenso.
    
    —No… —jadeó Augusto con la voz rota. Entonces Pietro aceleró el ritmo. Las primeras veces había tenido miedo de asustarlo o lastimarlo, pero en ese momento no le importó, lo tenía donde quería.
    
    Augusto sintió que Pietro lo taladraba sin miramientos, lo tomó por lo brazos y los jalo hacia él, haciendo que el pecho de Augusto se levantará sobre el colchón.
    
    Augusto gemía cada vez más fuerte, sentía como Pietro se abra paso cada vez más dentro de él, más fuerte y más rápido. Sentía un placer indescriptible, en ese momento no había dudas, ni preguntas, solo entrega completa de su cuerpo al placer ...