1. Mariella - Madura infiel


    Fecha: 02/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: lunatacas, Fuente: TodoRelatos

    ... mi ariete e hice lo propio con el arrugado oficio de Mariella y de paso mis dedos, metiendo tres esta vez, entraron sin que ella se queje, ya estaba lista, golpee mi ariete contra su entrada posterior un par de veces, y comencé a introducir el glande lentamente, Mariella solo resoplaba, estaba quieta, su mano apenas se movía para estimularse, poco a poco mi ariete fue ingresando, ufffff, la estrechez era notable, la calentura, ese orificio estaba ardiendo, me costó ingresar un poco más de fuerza y sentí como cedia, a medida que ingresaba sentía como los pliegues de su esfínter iban cediendo a su invasor.
    
    Mariella estaba tensa, podía sentir como temblaba, la expresión de su rostro reflejada en el espejo era de dolor, relájate linda, ya casi tienes todo adentro – mierda, duele – mientras me bajaba para besar su espalda y de paso acariciar sus tetas, sin moverme para que su orifico se acostumbre, ufffff, introduje un poco más y continue con la acción de relajarla, hasta que llegue a la raíz de mi ariete, hice que gire su cabeza para besarla, pero su rostro era desencajado:
    
    -¡Lunatacas, creo que no fue idea aceptar esto!
    
    ·¿Quieres que te lo saque?
    
    -No para nada, ¿ya está todo adentro?
    
    -Ufffff, que dura que siento tu pinga, puedo sentir hasta las venas.
    
    Dicho esto, comencé el mete y saca lento y pausado, tomándola por las caderas, poco a poco fui incrementado el ritmo, ayude la acción echando más lubricante en la entrada de su ahora desvirgado ano, ...
    ... ufffff, que bien se siente encular a una mujer y más aún romperle e inaugurarle el culo. Mariella se sintió más estimulada y cómoda al punto que dejaba escapar: ¡duele!, ahhhhhh, pero que bien se siente, ahhhhhh, ¡despacio!, ahhhhhh, disfruta de mi culito, ahhhhhh, soy tu mujer, ahhhhhh, ¡soy tu puta! – al escuchar estas palabras aproveche el momento y comencé a taladrar con fuerza y velocidad, ufffff, el golpe de sus nalgas chocando contra mi pelvis es indescriptible, melodía para mis oídos, no recuerdo cuanto tiempo estuve profanando su desvirgado ano, pero lo disfrute mucho, el reflejo en el espejo mostraba a Mariella disfrutando la incursión.
    
    Mariella me detuvo y me hizo sentar en el sillón, para acomodarse a horcajadas, cogió mi ariete se lo restregó en el clítoris y luego acomodarlo en su entrada anal, sentándose suavemente., auchhhh, ¡duele!, auchhhh, ¡qué bien se siente! – ella misma empezó a subir y bajar hasta llegar a sentarse del todo y tragarse mi ariete por su recién inaugurado ano, me beso presurosa y emitiendo palabras incomprensibles, sus caderas comenzaron su trabajo, enderezo la espalda y atrape sus tetas para chuparlas y succionarlas, atendiendo sus erguidos pezones, ufffff, ella domino la posición y al cabo de unos minutos termine inundando su cavidad con mi esencia, ufffff, no sé si llego a alcanzar el clímax, mi mente estaba nublada y termine recostado sobre el sillón, mientras trataba de recuperar el aliento, ella no dejaba de contornear sus ...
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