1. Con mi suegro viudo


    Fecha: 03/01/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Maritere, Fuente: CuentoRelatos

    Me llamo María Teresa y actualmente tengo 47 años pero la historia que les voy a relatar sucedió hace 6 años. Me quedé embarazada con 20 años recién cumplidos de un chico con el que llevaba poco saliendo. Él se desentendió de la situación, proponiéndome abortar y poniendo en duda su paternidad.
    
    Sus padres en cambio me ayudaron durante el embarazo y posterior nacimiento de mi hija a pesar de la oposición de su hijo, pero al irse él a vivir a otra ciudad pudimos mantener por el bien de mi hija una buena relación abuelos-nieta.
    
    Mi suegra murió hace casi 8 años, ambos tenían por esa fecha 68, tras una enfermedad y tanto mi hija como yo seguimos visitando a mi suegro como es lógico. Él acostumbrado a estar juntos cayó en depresión, salía lo justo porque hasta en nuestras visitas éramos nosotras la que le llevábamos la compra de la semana.
    
    Un día le animé a que saliera, que fuera a la asociación de vecinos como hacían de casados, incluso que se echara una amiga con la que poder salir a pasear o excursiones del Inserso. Pero él no estaba por la labor por más que mi hija y yo le insistiéramos. Hasta que un día cansada de insistirle con lo mismo le dije que era joven y tendría necesidades físicas. No sé ni cómo me armé de labor para decirle tal cosa pero más sorprendente fue su respuesta, jamás me la habría imaginado.
    
    -Para esas cosas cuando necesito algo más que autoaliviarme llamo a prostituta.
    
    Me quedé helada, blanca creo yo, no supe que decir durante un instante, ...
    ... hasta que reaccioné y le dije que mejor que gastarse el dinero sería buscarse una amiga formal con la que compartir no solo sexo sino amor y a la vez más seguridad en cuanto al sexo y enfermedades. Su respuesta fue parecida en términos a la anterior.
    
    Mi sorpresa fue cuando me dijo que en ocasiones cuando yo me iba se masturbaba pensando en mi, excitado por mi escote, mis piernas etcétera. Yo jamás me imaginé provocar esa reacción física en mi suegro y me sentí incómoda y culpable a la vez, nunca había notado su mirada hacia mi escote ni nada fuera de lo normal. Me pidió perdón por su sinceridad a lo que yo le contesté que no pasaba nada que no me lo esperaba y me había causado sorpresa eso si pero que mi relación con él no iba a cambiar por esa confesión y que entendía sus necesidades como hombre y que ocurrencia tuve al decirle que en parte me sentía halagada acompañado dicho comentario con una carcajada nerviosa. Su respuesta?
    
    -Hoy cuando te vayas me masturbaré pensando en ti con esa ropa.
    
    Llevaba una blusa estampada algo abierta pero que no enseñaba nada fuera de lo normal, pero mi mirada se fue a su paquete, se le notaba empalmado. Ese día me fui casi sin palabras, él me pedía perdón una y otra vez a lo que yo con sonrisa nerviosa le decía que no se preocupara.
    
    A la semana siguiente volví esta vez con Lucía mi hija, se notaba la situación algo tensa, incómoda a lo que yo trataba de normalizarla para que mi hija ya una mujer de 21 años no notara nada raro. A la ...
«123»