-
Dos lesbianas, una ducha caliente
Fecha: 03/01/2026, Categorías: Lesbianas Autor: Selene, Fuente: CuentoRelatos
... pasar sus dedos sobre mi esponjosa vulva, con cada pasada yo soltaba un suspiro y tras un rato jugueteando con mi cuerpo introdujo los dedos dentro de mi. Los movía dentro en un movimiento de vaivén que me estaba dejando sin aliento y que inconscientemente hacía que mis piernas se juntasen encerrando mi entrepierna con sus dedos dentro de mi. Me apoyé con mis manos a la pared que tenía al lado ya que el placer no me dejaba mantenerme recta y temía resbalar. Sus movimientos aumentaron de velocidad y cambió de mover sus dedos dentro de mi a taladrar mi vagina con ellos haciendo que su palma chocase y sonase contra mi monte de venus haciendo chapotear el agua y causando en mi un placer que me llevó a un pequeño orgasmo el cual me hizo finalmente soltar un agudo gemido que llevaba aguantándome todo el proceso. Me di la vuelta para empezar a besarla y pasar mis manos sobre su húmedo cuerpo, chocando nuestros labios apasionadamente e intercambiando saliva, juntando nuestros cuerpos y metiendo mi mano entre sus nalgas para pasar uno de mis dedos sobre su ano. La puse contra la pared de la ducha, me arrodillé y comencé a pasar mi lengua entre los pliegues de su vulva a la vez que ella removía su clítoris con una de sus manos, después con la otra agarró mi cabeza suavemente y la empujó hacia su vagina, pegando los labios de mi boca con los suyos de la vulva, comencé a besarla y pasar mi lengua más apasionadamente a la vez que acompañaba dichos movimientos con los de mi cabeza, mi ...
... boca se empapaba cada vez más y ella movía su pelvis sensualmente para hacer fricción con mi cara, decidí girarla y empotrarla contra la pared, teniendo de frente su sexy culo, me acerqué y empecé a lamerle el ano haciendo círculos por los bordes e introduciendo un poco la punta mientras sus glúteos se cerraban en mis mejillas. Abrí una de sus piernas para tener más espacio y llegar a lamerle también su rosado coñito, cada vez que bajaba a sus vagina mi nariz entraba en contacto con su ano, subía para relamer su agujerito y luego bajaba de nuevo a su preciosa vulva. Ella comenzó a gemir y mover sus dedos más rápidamente a la vez que sus piernas temblaban con mi cara entre ellas, mi rostro se llenó de su líquido vaginal, sentía su sabor por toda mi lengua, la textura de sus pliegues y el de su ano, el vibrar de sus muslos y sus glúteos entre mi cara, alcanzó un pequeño orgasmo que la dejó gimiendo y riéndose del placer, me levanté de nuevo para besarnos con mi cara llena de sus fluidos, me agarró la cara con ambas manos y pasó su lengua por mis labios y parte de mis mejillas, empapando aún más mi rostro y mezclando su saliva con su líquido vaginal. Después ella salió aún empapada del baño, me quedé mirando como su culito rebotaba con cada paso que daba, al volver la vi con un dildo morado muy grueso quizás de unos 20cm y un bote de aceite de coco, ya sabía lo que íbamos a hacer. Me dijo de ponerme en cuatro en el suelo, la obedecí sin mediar palabras. Me puse en cuatro ...