-
Me follaron entre dos
Fecha: 05/01/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: Sarah Dafne, Fuente: CuentoRelatos
... dio tiempo de hablar, ya que cuando fui consiente sus enormes cuerpos, mucho más altos que el mío, me rodearon y comenzaron a acariciarme la cintura, el culo y los senos. —No sé limiten —dijo Ximena—, pueden tocar y hacernos lo que quieran. Hasta donde yo sabía, los stripper solo se dedicaban a bailar. No obstante las vergas erectas de estos me indicaron que deseaban hacer todo lo contrario. Ximena se tomó su tiempo a parte, en cambio a mí me nalguearon y envolvieron entre sus cuerpos. Uno de ellos deslizó su mano de deliciosos dedos largos debajo del diminuto vestido y retiró el hilo de la tanga para tocarme el coñito que ya estaba bastante mojado. Su dedo se deslizó rápido, arriba y abajo mientras yo comenzaba a gemir y otro me besaba el cuello. Me azotaron con fuerza una vez más y un par de manos me subieron el vestido a la cintura, mientras que otro me bajaba el escote sin tirantes y abría el sostén, dejando a la vista mis senos desnudos y los pezones duros y rositas. Estaba caliente y deseaba más. Uno de los sujetos deslizó su dedo cerca de donde su compañero lo metía y sacaba de mi coño y comenzó a trazar suaves círculos alrededor de mi ano. De pronto, sentí que alguien me chupaba los pezones y entonces vi a Ximena mordiendo y restirando la suave piel mientras uno de los strippers la masturbaba. Caminamos hasta uno de los sillones largos y uno de los chicos me puso en cuatro sobre los cojines, arrodillándose por detrás de mí y chupándome la concha ...
... que ya escurría de excitación. Antes de que pudiera alcanzar el orgasmo, Ximena se acercó y se deshizo de las pocas ropas que todavía teníamos puestas. Nos besamos mientras el resto de los cuatro hombres nos masturbaban y chupaban los senos y nuestras vulvas empapadas. Nos golpeaban el clítoris y metían sus lenguas hasta el fondo mientras con sus dedos nos follaban por el ano. —¡Aaah! Si, así papi, sigue así —mis manos se aferraron al respaldo del sillón mientras uno de los stripper me chupaba hasta el alma. Tenía el rostro hundido entre mis piernas y me besaba con fuerza los labios de la vagina. Cuando se puso de pie, terminó dándome un rico besito en mi culito y entonces vi cómo mi fluido le escurría por la barbilla. Comencé a ver estrellas. Aquellas luces se acrecentarían cuando uno de los chicos se recostó sobre el sillón totalmente desnudo, colocó sus manos detrás de su nuca y su verga recta, rosita y llena de venas fue lo primero que captó mi atención. Desde que comencé mi relación con Kev y hasta la fecha de nuestro matrimonio estaba llevando un anticonceptivo de control, por lo que no me preocupó montarme en su duro abdomen y dejar que un segundo chico llevara la verga de su compañero a mi centro. —¿Vas a querer la puntita? —me preguntó mientras sonreía. —La quiero toda —y entonces su pene entró por completo. Grité y apoyé mis manos sobre su pecho mientras comenzaba a moverme y el otro chico me azotaba por detrás. Estaba delicioso, caliente y de ...