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El Femboy y la Madre Amazona
Fecha: 09/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Hetero Sexo con Maduras Autor: Beccaundertaker04, Fuente: SexoSinTabues30
... veía algún evento deportivo. Tanta cercanía conforme pasamos a ser púberes/jóvenes adultos pasó a convertirse, al menos de mi parte, en amor. Yo siempre que andaba con el lo tomaba del brazo, le besaba muy cerca de los labios, si alguna chica lo quedaba viendo yo me hacía pasar por su novia. A él ese no le molestaba al punto de que me correspondía y me llamaba »Lupita» »Mi amor» »Mi bebé» e inclusive me permitía sentarme en su regazo y sentir su hombría entre mis grandes y musculosas nalguitasm haciendo que se sintieran mariposas volar dentro de mi estómago. No obstante, mi mundo se derrumbó un día en que me armé de coraje y quise hacerle saber lo que sentía, pero no fue cómo lo planeaba. En ese momento nos reunimos a eso de las 4:00 AM en su casa de habitación, un boxeador que había salido de nuestro barrio pelearía por un título mundial en el Ariake Arena, de Tokyo Japón. Ya que era un boxeador pequeño del peso supermosca (115lb/57,27kg) por lo general esas peleas se hacen en Asia ya que en ese lugar es más lucrativo, generalmente en Japón o Corea. Para mí era un coñazo despertarme de madrugada por ver un deporte que no me interesaba, pero sabiendo que Rodrigo estaría sin camiseta y únicamente en unos shorts en el sofá de su casa, con su madre dormida, permitiéndome que me sentara en su regazo y rodeándome por la cintura, era una oferta difícil de rechazar, así que acepté. Me aseguré de estar totalmente depiladita, me puse un top con un poquito de relleno en ...
... las tetas, un perfume árabe de esos que están de moda, un short licra bien apretadito que marcase mis glúteos y dejase descubiertas mis piernas, asegurándome que mi madre no despertaría salí y lo encontré afuera de su casa. Rodrigo: ¡Hola mi amor! Entre que hace frío y te me vas a resfriar. Guadalupe: ¡Bebé! Bese a su novia y agárreme de la manito. Me besó en la mejía y yo muy alegre lo tomé de la mano y me pegué a él, caminando hasta la puerta de su casa. El encendió el televisor y se quitó la camiseta, dejando ver ese cuerpo bien trabajado pero ligeramente gordito. Debido a que mi bella madre es fisicoculturista, ella había traído a muchos compañeros varones de competición y yo había visto a muchos hombres musculosos posar en ropa interior con ella, pero ellos se veían artificiales y antinaturales, al punto que a pesar de atraerme al mismo tiempo me inquietaban. No obstante, con Rodrigo todo era diferente. Esa grasa extra que tenía lo hacía extremadamente atractivo para mí y verlo sin camiseta era un orgasmo visual, necesitaba una fuerza de voluntad para no pedirle que me abrazara fuerte con esos brazos hasta asfixiarme, que metiera mi cabeza en esos pectorales y me dejara besarlos mientras los flexionaba y que ya de último de dejara lamer esos abdominales deliciosos donde me gustaría lavar ropa. Rodrigo abrió los brazos y yo felizmente me acurruqué y restregué mi cara contra todo su torso mientras el cariñosamente acariciaba mi cabeza. Al mismo tiempo yo ...