-
MADRE ABANDONICA (PADRE E HIJA)
Fecha: 12/01/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: RelatosEróticos
... uretra. Aunque, creo, Clara se dio cuenta, pues aún no había abierto la llave del agua. Ya bajo la ducha y sentada sobre una silla plástica, comencé a enjabonarla, tratando de no tocar ninguna parte que despierte más mis hormonas. Hasta que me dijo algo que no quería escuchar. –Papi, también se asean las partes… –Si hija, pero me da cosa. –Soy tu hija papa, ya sé que crecí, pero en esta momento te necesito, y quiero estar higienizada, así que señor, es una orden, manos a la esponja y el jabón. Tome la esponja enjabonándola, la deje en el jabonero, la ayude a pararse, tomándose de la silla me ofreció todo su cuerpo mojado. Nuevamente cojo la esponja pasándola por sus pechos tratando de no tocar ni rozar su piel con mis manos, sus ojos se cerraron, vi como sus pezones se ponían duros y la piel se le erizaba, cosa que me éxito más, mi corazón palpitaba, si quisiera contar las pulsaciones no hubiera podido. De su boca salían suspiros. Ya no aguante más, cerré yo también los ojos y dedique mis manos a enjabonar el resto sin la esponja que me privaba de sentir su tibia piel. Paso mi mano entre sus glúteos, la que resbalo con facilidad producto del jabón, tocando su orificio, se hizo hacia atrás como pidiendo más, me detengo en la zona aseándola, ella meneaba la cintura, rodeo su cintura con mi mano para llegar a su vagina, hago el mismo procedimiento que con su parte trasera, ya sus suspiros se transformaron en gemidos. Me detuve en su vulva enjabonando y ...
... jugando con mis dedos en ella, sus labios vaginales se abrían cediendo el paso, dejándome llevar por mis genes masculinos y olvidando el vínculo, jugué con su clítoris, hasta que el gemido prolongado me hizo saber de su orgasmo. Sin decir nada enjuague bien sus partes, la ayudesecarse y ponerse la ropa, la acompañe a su cama, arropándola como cuando era chica, prendí su televisor, le di un beso en la frente y me retire. Fui por un baño yo también, no podía sacar de mi cabeza las imágenes del cuerpo desnudo de Clara y mis manos recorriéndolo. Ya acostado, recibo un mensaje de WhatsApp con el siguiente texto. Papa, por favor podrías acercarte a mi cuarto. Presuroso me abalance a su puerta con el pensamiento que había pasado algo. –¿Qué paso hija, te encuentras bien? –Si papa, solo necesito hablar con vos. –Soy todo oídos, mi cielo. –En relación a lo que paso hace un rato en el baño. Silencie su boca con mi dedo. –Por favor necesito hablarlo. –Está bien Clara, te escucho. –Los que tenemos discapacidades motoras, momentáneas o permanentes, nos enfrentamos a problemas que el resto no tiene. Pero si tenemos sentimientos, necesidades, deseos y el derecho a expresarlo. –No entiendo el mensaje, ¿que hice mal? –Nada papa, quería que sepas que hay algo que es importante para mí y la recuperación, necesito mejorar mi autoestima, recuperar mi sexualidad. –Entiendo hija, como padre, ¿de qué manera puedo ayudarte? –No, como padre no podes ayudarme, ...