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La putita de políticos
Fecha: 12/01/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: cachorra, Fuente: TodoRelatos
... ¿Has pensado que auto quieres? -La verdad no, solo quiero que tenga cuatro llantas -jajajaj si claro, eso es buena idea. - ¿Me compararas el que yo quiera? - ¡Claro que sí! Te lo mereces –me dice al momento sube su mano muy cerca de mi vagina- obvio con algunas restricciones, porque hay autos que son muy rápidos y no me gustaría que tuvieras un accidente, cuando ya tengas experiencia manejando, digamos unos cuatro años por lo menos, ya podemos pensar en un auto rápido si tú lo quieres, pero por el momento escoge el que quieras y de ahí podemos partir. Tardamos viajando en línea recta unos treinta minutos los que fueron interrumpidos por llamadas de sus colaboradores, organizadores del evento y amigos que estarían ahí; cuando llegamos el detuvo el auto frente a una construcción que por fuera parecía una bodega, pero con remodelaciones para convertirla en un salón de eventos sociales de nombre “Jardines” al bajar del auto, el lugar ya estaba ligeramente lleno, se veía que pasarían varios minutos en empezar así es que lo primero que hizo mi padrastro fue llevarme a la parte de atrás, donde me encontré con ocho chicas vestidas de la misma forma que yo, pero mucho más altas y grandes de edad. Algunas les quedaban super apretado el vestido, a otras les quedaba largo o peligrosamente corto y su maquillaje muy llamativo que hacía contraste con el mío que solo tenía puesto lápiz labial rojo pálido. -Hola ¿Como va todo? ¿Están completas? -saluda mi padrastro a un ...
... señor como de 45 años que estaba hablando con las chicas. - ¡Hola! Si, ¿Ella es...? -Si, te presento a Dolores -wow ¡Que hermosa eres Lolita! ¿Te puedo decir Lolita verdad? -me dice el estrechando mi mano con fuerza. -heeee si claro que sí. -Los tengo que dejar, explícale todo y creo que ya va siendo hora de que se preparen –le dice mi padrastro - ¡A la orden! Cuando me acerque a las chicas ellas pusieron un rostro muy pero muy serio y me miraron de pies a cabeza haciendo un examen de cómo me veía. El hombre que para ese momento supe que se llama Mario nos explicó detalladamente lo que teníamos que hacer durante la reunión, algunas chicas estarían en la puerta para recibir y acompañar a los invitados a su lugar, otras encargándose que tuvieran una pequeña libreta y bolígrafo para hacer apuntes, otras se dedicarían a los refrigerios y a una chica y a mi nos tocó encargarnos de las necesidades de los anfitriones que sería una mesa con siete personas. Cuando me fui a mi lugar que era a un lado de la mesa principal que quedaba frente a toda la multitud con una enorme pancarta con el nombre de un partido político, me di cuenta de que el lugar se estaba llenando con rapidez, hasta donde pude contar había más de ciento cincuenta personas, cuando un miembro de la mesa llegaba la otra chica o yo lo acompañábamos a su lugar y asegurarnos de que tuviera todo lo que necesitara; los hombres al verme se quedaban de pie, me miraban rápidamente y actuaban como si no ...