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El genio de la lámpara
Fecha: 12/01/2026, Categorías: No Consentido Autor: Violeta, Fuente: TodoRelatos
... El recuadro de la izquierda muestra la imagen de la víctima de perfil. Se observa que los pies de Ana prácticamente no tocan el suelo. El violador ajusta la banda que la sostiene por el vientre en función de la altura de la víctima, de forma que puede penetrarla analmente manteniéndose erguido. A continuación el vídeo muestra como masturba a Ana, estimulando la vagina y acariciando el clítoris, embadurna sus dedos con la humedad de su excitada vulva para introducirlos en el ano. Lo masajea y acaricia, provocando que se dilate poco a poco. Un proceso que repite durante un buen rato y en el que viendo el rostro de Ana parece placentero e incluso se atisban señales de que está alcanzando el orgasmo, pero con la mordaza es difícil de precisar. No es la única mujer que parece llegar al clímax, pero en el caso de Ana las señales son más evidentes. Cuando introduce un tercer dedo en su extrecho orificio, Ana se agita, y la expresión de placer de su cara torna en una muñeca de dolor. Esa es la señal, todas las mujeres muestran signos de sufrimiento durante la dilatación con tres dedos, que él prolonga durante varios minutos. A continuación el vídeo muestra el pene del violador embocando el ano de la víctima. La cara de Ana está tensa. La sodomización es inminente. Con una mano sujeta la base de su miembro, mientras que con la otra separa los glúteos para facilitar el acceso. Muy despacio hunde poco a poco su sexo en el ano de Ana. Aferra con ambas manos sus caderas y ...
... milímetro a milímetro vence la resistencia de sus músculos para continuar avanzando hasta clavar el pene completamente en su culo. Es un proceso extremadamente lento y doloroso. A pesar de la mordaza de consolador que ahoga sus gritos, es seguro que lo hace con toda su alma. La expresión del rostro de la mujer muestra la atroz agonía que está padeciendo. Su cuerpo se convulsiona, se agita y se retuerce. Sus pies ya no tocan el suelo, sus dedos están crispados. Llegados a este punto Sandra detiene el video. Tiene lágrimas en los ojos y no puede evitar llorar. Aunque es una mujer fría que siempre mantiene las distancias con las víctimas, en este caso no puede impedir empatizar con ellas. “Ese hijo de puta la acaba de empalar con su enorme polla”, resuena en su cabeza. “Joder es poco mas que una niña y la ha destrozado, y con ella ya van ocho”. Sabe que no tiene nada, no hay sospechosos, no hay indicios ni pistas. Solo dolor y humillación. Es consciente de que si los videos salen a la luz toda la investigación se volverá un caos. Y está convencida que tarde o temprano todo el mundo podrá verlos, y será el fin. No hay tiempo que perder. La inspectora bebe un poco de agua y continua visionando el video. Se oye la voz del hombre: Ahora es cuando te va a doler de verdad. Tienes un culito bien apretadito, seguro que era virgen. Voy a dejarlo bien abierto para que tu noviete lo tenga mas facil. Acaricia los pechos de la joven, los amasa y retuerce sus pezones, tira de ellos y los ...