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Posesión
Fecha: 13/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Arfridio, Fuente: CuentoRelatos
Este es un relato mío que tenía en un cajón, y lo he rescatado para CuentoRelatos. Espero que lo disfrutéis tanto como yo en su momento de escribirlo. Se está despertando. Poco a poco abre sus ojos, lo que le dificulta ver su alrededor debido a la luz que tiene enfrente. La observo, su cuerpo desnudo, yacente, indefenso, totalmente accesible, inmóvil. Las correas que la sujetan impiden que se pueda liberar. La mordaza que tiene en la boca hará que cualquier sonido que quiera emitir, sea silenciado. Intenta moverse, y comprende que no podrá, sabe que está indefensa. Intenta gritar, y nota que algo impide que se le oiga. Aumenta su sensación de liberarse de esa situación y su angustia aumenta por momentos. Me levanto de mi sillón y me dirijo despacio hacia donde se encuentra. Oye mis pasos, y me busca, no pudiendo localizarme en la habitación. Las correas se tensan, y sus movimientos son cada vez más fuertes. Se pueden oír pequeños sonidos que salen de su cuerpo. Disfruto de lo que estoy viendo ante mí, me recreo en su angustia, en su cuerpo, que empieza a brillar debido al sudor que emana de su piel por zafarse de allí. -Shiiishh, Shiiishh, Shiiishh. Tranquila, no puedes liberarte. No puedes gritar, y nadie va a venir a sacarte de aquí. Al oír mi voz, se calma, pero aun es presa de una situación que la sobrepasa, que la posee y domina, como nunca se había sentido. Miedo, angustia, temor… es consciente que está a merced de esa voz que acaba de escuchar y que ...
... depende de otro. -¿No recuerdas nada verdad? Bien te refrescaré la memoria. Sonaba la canción que tanto te gusta y viniste hacia mí, contoneándote, sugiriéndote. ¿Lo recuerdas ya? En ese momento, cesaron sus intentos por liberarse, y sus gritos se tranquilizaron. Le ponía cara a esa voz que le hablaba. Empezaba a sentirse un poco más segura, pero tampoco era tranquilizador sentirse en manos de otra persona, a su merced, sin poder liberarse y ser dueña de su cuerpo. -Verás, te voy a enseñar en qué momento estás. Cogí mi móvil y empecé a grabarla, haciendo unos videos suyos, allí tendida sobre su cama. Observaba atentamente, como las esposas la sujetaban al cabecero de la cama, y las muñequeras a los pies de la cama en posición de X. Unas cuerdas la sujetaban a los costados de la cama. Observó como una mordaza de color rojo, se alojaba en la cavidad de su boca. Su pelo, recogido en una coleta, estaba también atado al cabecero. Sus pechos, pinzados en los pezones por unas pinzas unidos entre si a un colgante que rodeaba su cuello. Su pubis, mostraba poco debido a su poco gusto por tenerlo mas recortado. -Como verás, no puedes hacer otra cosa que permanecer ahí tranquila y a mi plena voluntad. Todos los intentos por liberarte, te harán sentirte más indefensa, impotente. Estás aquí por tu voluntad, y mi deseo de poseer tu cuerpo y mente. ¿Comprendes dónde estás tú y donde estoy yo? ¿Quién eres tú y quien soy yo? ¿Deseas seguir, y someterte a mi pleno antojo? ¿Hacer ...