1. Posesión


    Fecha: 13/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Arfridio, Fuente: CuentoRelatos

    ... el fondo ella sabía que no lograría meterla en su boca, lo que le producía más impotencia y ansiedad, y expectante del castigo que sufriría por no poder mamar la polla de su amo y rasurarse en tan solo 5 minutos.
    
    -El tiempo corre, perrita, tic tac, tic tac… más deprisa, estoy ya en el aseo, y mi polla no ha podido sentir tu boca húmeda. ¿Conseguirás rasurarte? Recuerda que no quiero cortes ni sangre.
    
    -Sí mi amo, sí mi señor. Gracias
    
    -Coje lo que te haga falta para el rasurado. Creo que sabes donde está todo. Te rasuraras frente a mí, con tus rodillas bien separadas para poder ver que no rompes la piel. Ni una ínfima gota quiero ver salir de ese mi cuerpo. Te ayudaré con la afeitadora, el resto será cosa tuya. Por cierto, sigue manteniendo la boca abierta por si deseara invadirla.
    
    -Sí mi amo, sí mi señor. Gracias
    
    Obviamente, me tomé mi tiempo en despojarla de todo ese pelo que le cubría sobre su cuerpo y que tanto me disgustaba.
    
    -Se acabó el tiempo, perrita. Me has vuelto a desilusionar, y tendrá consecuencias. Por cada minuto que pase mas de los 5 establecidos el castigo aumentará. Puedes empezar.
    
    -Sí mi amo, sí mi señor. Gracias. ¿Puede esta perrita suya dirigirse a su amo y señor?
    
    -Adelante.
    
    -¿Prefiere mi amo y señor que su perrita se depile con cera o con espuma?
    
    -¿Cuál es mas rápido? Entiendo que vas mal de tiempo.
    
    -La espuma, pero puede provocar cortes con la cuchilla, mi amo y señor.
    
    -Entonces con cera. No quiero verte sangrar ni que ...
    ... cortes la piel. Agradécemelo y abre tu boca puta, te la voy a meter hasta el fondo cuando tires de la cera, y no quiero sentir ni un solo diente sobre mi polla. Tú verás como lo haces. No depende de mí que tardes más o menos. ¡Súbete ahí y separa más esas rodillas!
    
    -Sí mi amo, sí mi señor. Gracias
    
    -Espero estés disfrutando como yo, perrita. ¿Lo haces?
    
    -Sí mi amo, sí mi señor. Gracias
    
    -Déjame que lo compruebe, y espero no me estés mintiendo.
    
    Llevé mi mano hacia la raja de su coño, esperando que no estuviera para nada excitado, y poder castigar sus pechos nuevamente, pero para mi sorpresa, la muy puta estaba húmeda. No sé si porque lo estaba disfrutando y le gustaba sentirse así, o, por el contrario, al sentir la afeitadora sobre sus labios, y las vibraciones, le hicieron humedecerse. En cualquier caso, estaba húmeda, y de un solo golpe le introduje dos dedos, sin importarme si estaba preparada, si lo quería, o lo que mil demonios fuese.
    
    El caso es que allí mismo empecé a masturbarla violentamente. La lubricación de su coño fue en aumento, yo metía y sacaba los dedos con fuerza y velocidad, los sonidos de sus flujos, resonaban como el preámbulo del orgasmo que anhelante, buscaba y deseaba.
    
    -No te corras hasta que te de permiso para ello. No lo tienes, me lo vas a implorar, grita, gime, agárrate a mí o lo que desees, pero no tienes permiso para correrte
    
    Su cuerpo se tensaba cada vez más, su respiración era cada vez mas rápida. Mis dedos entraban y salían ...
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