-
Mi hermana y yo nos quitamos la calentura (parte 3)
Fecha: 15/01/2026, Categorías: Incesto Autor: morboso, Fuente: CuentoRelatos
Aquel viernes llevaba despierto como una hora, mi mente estaba fantaseando con lo que ocurriría aquella noche, cuando mi novia se hubiese marchado y mi hermana llegaría para no ver a su marido. Eran tan reales mis pensamientos que pronto note una erección de mil demonios. A mi lado yacía dormida mi novia, con una inspección acular descubrí que por el escote del camisón que llevaba se veía aparecer un pezón al levantar la vi que no llevaba nada debajo, introduje mi mano hasta tocar su cola empezando en este instante un movimiento rítmico de está masajeando su culo. Mi otra mano la introduje inspeccionando con ella si sus piernas estaban bastante separadas para ubicar mi polla en su raja, Vi que metiendo mis dedos entre sus muslos presionando un poco dejaría la holgura suficiente para tal fin. Acomode mi verga tocando la raja empezando a moverme rítmicamente mientras ahora con cuidado metía mí mano por el escote sacando todo su pecho, toque el pezón suavemente con mis dedos. Pronto noté que su pezón tomaba vida que se endurecía por instantes y que ella cambiaba su respiración, pero sin despertarse, su pezón se había puesto duro mí lengua ahora sustituyo mis dedos y mí boca ya se llenaba de teta. Sentí como por su vagina bajaban sus fluidos inundando toda su vulva manteniendo su raja húmeda. Creo que ya es hora de despertarla. Pensé yo. Con la mano que estaba masajeando su culo poco a poco la fui hundiendo entre sus nalgas, ahora estaba masajeando la raja del culo, ...
... mi masaje se limitaba a recorrerla de abajo arriba topándome con el agujero de su ano, cada vez que mi mano pasaba por aquella zona hacia presión para ver cuanto cedía hasta llegar a meterle todo el dedo dando un masaje en forma circular y de fuera dentro como si me la cogiera. Al rato ella empezó a despertar agitando más su respiración jaleando y emitiendo gritos de placer. Al despertar, el sentir el calor y su culo insertado por mi dedo intento zafarse de él cambiando de posición, al instante la monté e inserté mi verga en su vagina. Pasando a bombear frenéticamente mientras ella iba llegando poco a poco al orgasmo. Cada vez bombeaba con más fuerza, yo sentía como mis pelotas se estrellaban contra la entrada de la concha escuchando rítmicamente el ruido de su inundación vaginal. Pronto llego su orgasmo yo continuaba cabalgando, de pronto sentí que me salía, me aparté de su vagina y puse mi nabo en sus tetas, y de inmediato empezó a escupir elíxir de hombre hasta quedar toda embarrada. Era tarde ya. Nos duchamos rápidamente y nos fuimos a trabajar, ella ya con las maletas como cada fin de semana. El día se me hizo muy eterno a las 12 del mediodía estaba ya caliente pensando lo que tenía preparado para aquella noche, yo no paraba de mirar el reloj parecía que el tiempo no pasaba y cada vez me calentaba más y más a media tarde ya no podía más así que fui al lavabo a hacerme una paja eso calmo mí calentura por el momento. Termine mi trabajo y me fui para casa sin ...