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Cristina, el amigo del colegio 2
Fecha: 15/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Javi, Fuente: TodoRelatos
... supuesto, además, así no tendremos tanta bronca por la tapa del váter. -Sabes que yo meo sentada, esas guarradas son cosa tuya. -Ya, pero cuando vamos de fiesta o te apura lo haces de pie, tienes lo mejor de los dos mundos, porque ni te arrimas. Por fin empezó a reírse, ya estaba empezando a tranquilizarse, a veces se agobiaba por tonterías que se basaban más en el “qué dirán” que en su propia felicidad. La besé y continuamos paseando en silencio abrazados. Después de cenar subimos a la habitación, había sido un día de mucha caminata y muchas emociones, yo estaba molido, me quité las zapatillas en cuanto entramos, y me senté en la cama, Cristina se empezó a desnudar delante de mí, primero la blusa, después se quitó el sujetador, dejando al aire esos pechitos redondos y rosados y después se bajó el pantalón. Por debajo del tanga manchado asomaba su miembro algo gordo, seguramente habría tenido una erección cuando recibió el anillo que ahora llevaba en su dedo. La miré y le dije. -¿Te ha animado el anillo? -Como me conoces, soy muy moñas, además así de rodillas podrías hacer muchas cosas. Aparté un poco el tanga y me arrodillé en la moqueta, metí su polla en mi boca y comencé a mamarsela con suavidad, ella respiraba con fuerza mientras yo le lamía el tronco hasta los huevos, después me metía uno en la boca, succionaba, soltaba y me iba al otro, repetí la tarea varias veces mientras le pajeaba, Cristina me acarició el pelo mirándome a los ojos, vi la ...
... expresión de satisfacción en su cara, restregué mi cara con su polla, estaba pasando la lengua por su glande cuando ella miró hacia el techo, dejándome a mi hacer a mi gusto, seguía chupando cuando su respiración se agitó decidí acelerar un poco el ritmo, ella susurraba que no parase mientras me agarraba el pelo sin llegar a tirar, apretó a la vez que sentí su leche caliente en mi boca, después me besó y nos fuimos a dormir. El resto de la escapada que hicimos Cristina mantuvo un brillo especial, diferente, en sus ojos, vimos monumentos, paseamos, reímos, nos divertimos, tuvimos sexo… un viaje muy apropiado para nosotros. A la vuelta fuimos primero a casa de la familia de Cris, los cuales ya lloraban de felicidad incluso antes de abrirnos la puerta, eran unas personas encantadoras, habían pasado hacia años unos momentos muy difíciles viendo cómo su único hijo lo pasaba mal continua y constantemente, hasta que, con la mayoría de edad y ayuda, pudo hacer lo necesario para sentir que encajaba en el mundo, para esos padres ver que su hija era feliz del todo era como si el cielo se abriera, porque, desde siempre, querían lo mejor para ella. El caso de mi familia fue un poco diferente, mi madre y mi hermana estaban encantadas, mi padre no tanto, lo aceptaba, pero no le hacía gracia, seguía con los mismos mantras de siempre, y eso que el sí que se pensaba que Cristina tenía construida una vagina, obviamente a parte de ser mentira, de haberla no era hábil para darle nietos, y eso ...