-
Mi cuñado marroquí 2 (CapVI)
Fecha: 15/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... inspectores, puedan ver ese coño peludo y asqueroso que tiene usted - Mi esposa, completamente fuera de situación, obedeció, levantando un poco más la falda para poder abrir bien las piernas. En ese instante las abrió completamente, y dejó expuesto su precioso monte de Venus cobrizo, y ya de camino, levantó la pelvis y les enseñó toda su vagina, sus preciosos labios vaginales, inflamados, colorados, como si estuviesen excitados por la humillante sensación. -Señorita Tramell… Creo que está usted bastante excitada con esta situación… Contésteme con un sí, o con uno si esta situación la está excitando como una vulgar ramera - Mi mujer permaneció unos instantes callada, hasta el momento en el que sus mejillas, coloradas por la vergüenza, emitieron una palabra que lo dijo todo. -S… Siiii…- -Lo sabíamos, es usted una vulgar ramera… Una zorra a la que le gusta calentar a los hombres, y luego va de digna… ¡Traigan a la segunda sospechosa!- En ese momento, apareció en escena Laura, que llegaba completamente desnuda y con una soga vieja y gastada amarrada al cuello, como si fuese un animal. -Sospechosa número dos, quiero que te pongas de rodillas y le hagas un trabajo fino al letrado Aziz…- En ese momento, y ante la pasiva mirada de todo el mundo, y la incredulidad de mi propia esposa, mi cuñada se arrodilló y bajó los pantalones del gigantón musa, a continuación, sacó de entre sus pantalones, una enorme y gigantesca barra de carne, que podía ...
... medir Perfectamente 24 cm y comenzó a lamer aquella cabeza, gruesa y oscura… En poco menos de diez segundos, intentó engullirla con su boca, apenas sin conseguirlo, pero ella seguía intentándolo, comenzó a lamer todo el tronco de aquel pene, bajo la mirada de todos los espectadores, y yo, presté más atención a los gestos de mi esposa, que por un momento comenzó a observar detenidamente lo que hacía su hermana, y poco a poco fui notando como su respiración, comenzaba a acelerarse… Conociéndola como la conocía, sentía que mi mujer comenzaba a calentarse por momentos… Su respiración, además de su mirada, su expresión, comenzaban a desinhibirse por completo, sus piernas se abrieron y sus manos, se posaron sobre sus piernas, y sin quererlo, comenzó a acariciar sus muslos internos. De manera velada, como intentando que no se notase. Laura continuaba con la felación a musa, agitaba fuertemente aquel miembro con las dos manos, intentando regalarle una excitación que ya mantenía, intentando conseguir que ese gigante se corriese rápidamente. -Señorita Tramell… ¿Se puede saber qué cojones hace acariciando sus piernas?…- -Yo… Yo…- -¡Alguacil!- En ese momento apareció Abdul en plano. -Quiero que llame al orden a la acusada- En ese momento, Abdul agarró del pelo a Miranda y la hizo incorporarse. -Alguacil, quiero que la registre y compruebe que no lleva ningún arma ni nada por el estilo.- Miranda, le lanzó una mirada asesina a Abdul, y este, divertido, ...