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Mi cuñado marroquí 2 (CapVI)
Fecha: 15/01/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... permanecía embobada, viendo aquella terrible y tremenda follada que le estaba practicando aquel gigantesco ser… -Arrodíllese, señorita Tramell- Miranda, accedió y se colocó de rodillas, Abdul, y Hakim, bajaron sus pantalones y dejaron a relucir dos enormes pollas, bastante bien dotadas. Mi mujer, que permanecía en medio de ellos dos, permaneció unos instantes, observando aquellas vergas… -¿A qué esperas imbécil?… ¡Quiero que nos dejes los sables completamente relucientes!…- Miranda, le lanzó una mirada asesina a mi cuñado Abdul… A continuación, agarró su polla, y se la metió en la boca, mientras su mano derecha acariciaba los testículos del pene de Hakim… Aquello ya fue demasiado para mí… Al vídeo le quedaban unos instantes, pero yo no quería seguir viendo. La sensación de ver a Miranda mamando las pollas de Hakim y Abdul, mientras Laura era follada violentamente por aquel gigante, terminó por destrozarme. Miranda se afanaba con la polla de Hakim, pero tragaba hasta el fondo la polla de Abdul, la acariciaba, acariciaba sus cojones. Besaba aquella verga, mientras miraba la cara de Abdul, se la metía hasta el fondo de la garganta, se estaba afanando claramente con mi cuñado , y eso a mí me dejó ...
... una sensación tan terrible tan dolorosa que, durante instantes, me puse a llorar, de manera desconsolada ante el monitor… No quise hacer ruido, no quise molestar a mi mujer que estaba al lado en el salón, viendo televisión. Después de aquel episodio, todo cambiaría… Ya no podría ver a mi mujer con los mismos ojos, que la había estado viendo todo este tiempo… Antes tenía sospechas, veladas e infundadas… Pero siempre albergaba alguna mínima posibilidad de que finalmente no hubiese hecho nada con el mierda de Abdul… Pero en ese momento todo se había confirmado. Mi mujer, en ese video le había mamado la polla de una manera brutal a esa mierda marroquí… Y aunque había cortado el vídeo diez segundos antes, sabía cómo iba a terminar todo… No me atreví a salir de la habitación hasta pasados muchos minutos, y cuando lo hice, Miranda ya se había ido a dormir. Una vez en el salón, me dirigía al dormitorio. En silencio, la observé como dormía, observé su silueta, preciosa salvaje… Dormía y respiraba como si fuese un auténtico animal, como un precioso depredador, que podría acabar con media fauna si se lo proponía… La amaba y la odiaba en ese momento… Y en silencio, observándola dormir, volví a llorar.