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Dos para ella
Fecha: 16/01/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: PaoyGas, Fuente: CuentoRelatos
... soltar su mano de mi pene, giró la cabeza y lo miró. Yo pude ver como le metía su enorme verga. Pao me miró con los ojos desorbitados… toda transpirada… sus tetas golpeando mis muslos… hermosa… más hermosa y puta que nunca. – ¿Te gusta, putita? –le dije y le di un beso en la boca. – Sí… sí… mucho… – ¿Te gusta ser nuestra puta? – Me encanta, mi amor… me encanta… quiero más… quiero seguir toda la noche. Mi amigo se sentó, frotó su verga y la dejó bien erguida, imponente. Pao mientras se paraba del sillón lo miraba con deseo. Mientras se pasaba los dedos por el pelo, al levantar sus brazos, sus enormes tetas se podían apreciar en toda su belleza y su esplendor y se mordía los labios en señal de ansiedad. Ansiedad por volver a meterse ese enorme pene en su concha. Se sentó encima de mi amigo y suavemente iba introduciendo su pija, hasta que estuvo toda dentro. Pao se arqueó hacia atrás llevando sus manos a su pelo, mientras movía sus caderas, provocándole el máximo placer a su amante. Yo, testigo privilegiado de esa escena de lujuria, me frotaba mi pene, mientras me lo lubricaba con aceites. Me acerqué a su hermoso culo y eché unos chorritos de aquel lubricante en medio de sus nalgas y con mi mano comencé a frotarla. Luego de meterle mis dedos suavemente, su culo quedo totalmente dilatado. Y mientras mi amigo seguía dándole duro por la concha, yo metí mi verga en su culo. El gemido fue casi un grito. Tenía dentro de ella, dos enormes vergas que no paraban ...
... de moverse. Sus tetas danzaban y golpeaban el rostro de su amigo que la miraba con ojos salvajes y eso la excitaba aún más. Arqueaba su espalda hacia atrás y me tomaba de la nuca, tratando de darme un beso. – ¿Viste mi amor, que puta que soy? – Si bebé –le dije– la putita más hermosa del mundo. Tuvo dos orgasmos más, y finalmente acabamos nosotros. Mi amigo le llenó la concha y yo su culo. Los dos nos incorporamos y ella se sentó en el sillón, con las piernas abiertas, tocándose la concha, mientras de sus orificios brotaba nuestro semen. Metió sus dedos en su concha y en su culo y toda embarrada en semen se los metió en su boca y lo saboreó. Me agarró de la mano mientras se paraba y me dijo: – Quiero más… Fuimos los dos de la mano, del living a la habitación. Detrás nuestro venía nuestro compañero. Nos tiramos los tres en la cama y comenzamos a acariciarla y besarla. La besamos en la boca, le acariciábamos el pelo. Chupábamos sus tetas, su concha, su culo. Lamimos su espalda. Era nuestra reina, nosotros sus esclavos. Tendidos en la cama, puestos de costado, con Pao en el medio… ella mirándome a mí y rosando sus nalgas en el pingo de nuestro amigo. Levantó una pierna y la cruzó por encima de la mía, dejando su concha caliente y mojada (de su placer y de nuestro semen) y comencé a penetrarla suavemente. Lo mismo hizo el tipo por detrás. Metió su venosa pija en el culo abierto de mi putita Pao. Así, apretada entre los dos, penetrada por “dos ...