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Accidente Incestuoso (3): Nueva invitada
Fecha: 18/01/2026, Categorías: Incesto Autor: pocolillo, Fuente: CuentoRelatos
Me tumbé sobre mi cama, hacía un buen rato que mi hermano dormía, la casa estaba en silencio, estaba exhausta, reventada, cuidar de mi hermano era agotador, pero lo que realmente me había cansado era la paja que me acababa de hacer con ese enorme monstruo que tenía el muy condenado, en mi rostro se dibujaba una sonrisa pícara al recordarla, estoy como una chota pensé, ¿cómo se me ha podido ir tanto la cabeza?, ¡vaya polla que tiene, que exageración!, y que cantidad de semen, ¡madre mía, que disparate! y con todos esos pensamientos me quedé dormida. A la mañana siguiente seguí con la rutina de cuidadora de mi hermano, mis padres llegaban por la tarde y la situación se normalizó, estábamos cómodos, había cierta complicidad pero dejamos aparcado lo que había pasado, cuando pasaba cerca de él le hacía alguna caricia, incluso le sobaba un poco, pero más inocente que otra cosa, como jugando, yo todavía me excitaba al hacerlo, pero había que ser prudente y tendríamos muchas más oportunidades, además, había comprobado que mi hermano me miraba de una manera más dulce, y eso me gustaba, me sentía relajada, y no quería fastidiarlo por el simple hecho de que me apeteciese tener esa enorme polla dentro de mí. Cuando mis padres llegaron, lo vieron todo con normalidad, nos vieron contentos y ellos también lo estaban, con lo cual parecía que nuestro escarceo estaba a salvo, la normalidad volvió a casa, mis padres volvieron a ocuparse de mi hermano y yo volví a ser la hermana pasota e ...
... idiota que lo martirizaba en cuanto podía, pero esa normalidad cambió a la tarde siguiente. Ya tenía hablado con él, que todo tenía que ser como antes, mis padres seguirían cuidándole y si alguna vez teníamos un hueco, pues ya repetiríamos, pero cuando vi a mi madre que salía de nuevo de asearlo y volvía a meterse en el baño y volvía a escuchar como se masturbaba, esta vez más fuerte, casi chillando, me dejó muy intrigada, algo había pasado en el aseo y fui rápidamente a preguntarle a mi hermano. –Oye, ¿Qué ha ocurrido?, mamá está en el baño haciendo lo que te dije –él me miró con cara de haberla cagado. –Quita, que se me ha puesto dura, muy dura, he empezado a acordarme de ti, de lo que hicimos, de lo que me dijiste y zas, se ha puesto a crecer una barbaridad –resopló y continuó–entonces, mamá se ha puesto colorada y se ha dado la vuelta, como asustada, ha empezado a decirme que tengo que tener cuidado, que eso no puede pasar, que es muy violento para ella y si sigo así lo tendrá que hacer todo papá, joder, y no veas el bajón y lo mal que me he sentido. Yo empiezo a reírme. –Pues lo hará papá, porque menuda paja que se está haciendo ahora, la has dejado echa polvo, jajaja. Mi hermano también rio y ahí acabo esa conversación, aunque en mi cabeza no, en el fondo me jodía ver que mi madre iba de conservadora y luego se desquitaba en privado masturbándose pensando en la polla de su hijo, además, me excitaba saber que ella sentía lo mismo por ese enorme falo, así ...