1. Iniciando a nuestros hijos mellizos (7)


    Fecha: 18/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Enrique1975, Fuente: CuentoRelatos

    ... padres, jejeje estoy borrachísima! –Se puso de pie, nos dio un beso y un largo abrazo, se quedó sobre mi regazo un tiempo, me miró fijamente tratando de abrir los ojos congelando una sonrisa burlona en su cara, su mirada me cautivo, deseé besarla en la boca, por suerte me contuve.– ¡Te amo papi!
    
    –Buena noche hija, descansa, ¿en verdad te sientes bien? –Le dije al verla caminar torpemente rumbo a la escalera
    
    –¡¡Estoy perfecta!!… perdón! nada de qué preocuparse, la conversación que tuvimos no me quita el sueño. –Nos lanzó un beso y subió a su habitación.
    
    –Amor… no puedo negarlo, me excita la idea que se integre, debemos ser cautelosos y guiarla, quizá Juan y Martha nos puedan ayudar o asesorar –Le dije a mi esposa.
    
    –¿De verdad lo crees? No hemos desmentido que sea real o broma.
    
    –Dejemos las cosas así, quizá mañana piense que lo soñó y ya veremos cómo lo abordamos.
    
    –Me parece bien de momento.
    
    –Y decida lo que decida respetemos su decisión.
    
    –Tienes razón, debemos dejar que la noche nos ayude a pensar… me daré un baño te espero en la habitación no tardes.
    
    Acomodé un poco el desorden que hicimos por la reunión, salí a tirar las botellas de vino y tomar un poco de aire fresco y reflexionar sobre lo que vivimos, me detuve un momento en el patio, respiré profundamente y traté de procesar todo lo que había sucedido. Me sentía confundido, emocionado y culpable al mismo tiempo. La imagen de mi hija borracha y sensual seguía rondando en mi mente. Me preguntaba ...
    ... qué había sido lo que la había llevado a reaccionar de esa manera. ¿Era solo el vino o había algo más detrás de sus palabras? Debía hablar con mi esposa sobre esto.
    
    Por momentos me embargaba la angustia de lo que rompimos como familia y por la otra seguía latiendo en mi la excitación. Habíamos confesado a nivel de detalle nuestra participación en casa de Juan y Martha, nuestros dos hijos sabían nuestro más íntimo secreto y eso nos daba vulnerabilidad y me di cuenta que jamás nos verían iguales, no lograba calcular los daños y por otra parte mi hija sabia un secreto que lo hacía aún más oscuro, aun había la posibilidad de decirle que todo era una broma no quedo del todo claro y entonces me llegaba la imagen de su cara, su cuerpo erótico y sensual que emanaba sexo a raudales, no se definía aun en mi cual era el deseo que me causaba, deseaba realmente poseerla?
    
    O ver su evolución como lo hice con su madre que, de ser una mujer hermosa y tímida, mi más valiosa posesión con la que fui mucho tiempo un esposo sumamente celoso y reprimía hasta su forma de vestir, a convertirla en lo que ahora era; una esposa sexual y pervertida dispuesta a complacerme en todo y a ser compartida en intercambio de parejas en el ambiente swinger y ahora incluso estar dispuesto a incluir a un tercero en la cama. Regrese a la casa, entre a la habitación de Enrique vi que dormía profundamente, frente a su habitación está la de mi hija, jamás entraría sin avisar, cuando pasaba de largo un leve zumbido ...