1. Iniciando a nuestros hijos mellizos (7)


    Fecha: 18/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Enrique1975, Fuente: CuentoRelatos

    ... me hizo pegar la oreja a la puerta.
    
    Me parecía escuchar algo y su voz, el zumbido de algo parecido a una rasuradora llego a mí y un gemido apagado, mi hija usaba sin duda el vibrador, había sido demasiado para ella, seguramente necesitaba desahogar su calentura, temí que me descubriera husmeando y me dirigí a nuestra alcoba, al entrar sentí la combinación de perfume y feromonas que inundaba la habitación el solo entrar y ver a mi mujer que me esperaba en la cama en un sexy neglige untándose crema en cara y cuerpo de inmediato me erecto, me duche rápidamente y salí desnudo y listo.
    
    No hubo más palabras ni preámbulo le abrí las piernas con desesperación haciendo a un lado su pantaleta bastaron unos cuantos empellones contra su vagina y me corrí como poseído. Me araño la espalda, chocaba su cuerpo contra el mío buscando desesperadamente la dureza de mi hombría, sus largas uñas se hundieron en mis nalgas desnudas hasta lastimarme, necesitaba más, dure muy poco, no soy para nada de eyaculación precoz, trate de seguir empujando mi verga semierecta para complacerla hasta que agotado me detuve.
    
    –Nooo no te detengas!! ¡Aun no termino! –Suplicó.
    
    –Es… pera amor.
    
    –¡Chúpame! –Me jalo bruscamente de los cabellos colocando mi cara en su vulva, la chupé hasta el cansancio, sentí como se venía en mi boca a chorros, jamás había visto tan excitada a mi esposa y eso ya es una medida muy grande.
    
    –Masss amor! ¡¡No te detengas mas!! Sin lograr una erección del todo me sentía ...
    ... nuevamente excitado, mi mujer es una droga, la voltee y me sumergí entre sus nalgas abriéndolas con brusquedad, le frote el ano y con la palma de la mano su empapada vagina introduciendo dos dedos hasta arrancarle otro orgasmo sus gritos se debían escuchar a varias casas esta vez no le importo, necesitaba liberar su energía acumulada, definitivamente ya no llenaba del todo a mi mujer, había escalado nuevos niveles.
    
    –¡Amor… saca la verga de hule, métemela! Salte de la cama obediente y saque de uno de los cajones del ropero uno de sus juguetes de hule y se lo metí sin compasión.– ¡Si métemelo todoo! –Escuché unos pasos en el pasillo, me detuve un momento.– ¡¡¡No lo saques Miguel!!!… métemelo¡! ¡¡méteme tu verga también!! –Jamás había usado esa palabra fue demasiado, ya estaba nuevamente erecto la monte en posición de misionero y la follé como animal, nos besamos apasionadamente, sus gemidos no cesaban, le puse el miembro de hule en la boca y lo chupo.
    
    –Asii amor que ricooo, no pares!!
    
    –Amor… parece que escuche a alguien… espera un poco…
    
    –¡¡No me importa… follame!! No te detengas. –La monte sobre mi para acariciar sus bellos senos que me encantan, en cada empalada gemía, le volví a dar el consolador de hule de apariencia totalmente natural, lo chupo con avidez.
    
    –¿Te gustaría que fuera real? –Le pregunté.
    
    –Mmmm. Siii –Se acerco para besarme sin dejar el consolador–Tengo algo que confesarte…
    
    –Dime amor… dime tus fantasías me encantan –le supliqué casi a punto de ...