1. LuciaCD2


    Fecha: 19/01/2026, Categorías: Transexuales Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Mi hombría la había anulado con algún medicamento que ingería todos los días en alguna comida por lo que ya mi pene no llegaba a ponerse tieso.
    
    Para el matrimonio eso les venía bien ya que él estaba seguro de que no me la podría follar pero a su vez la mujer sabía que podía disfrutar de mí de otra manera sin que su marido estuviese celoso.
    
    Era como un juego que llevaban ambos estoy convencido que él sabía lo que hacía conmigo ella y por supuesto se lo permitía porque él era el auténtico vicioso de la pareja.
    
    Las mañanas eran muy satisfactorias para mí ya que como norma muchos días podía degustar aquel sabroso coño algunas veces con la correspondiente lefa del Señor.
    
    Los miércoles la señora ahora tenía planes con las amigas y el Señor quería tener planes conmigo, así que aquel mismo miércoles llamó a casa por teléfono para indicarme su propósito.
    
    Como no practicarme una lavativa y esperar apoyado mi cuerpo sobre la mesa de la cocina abierta de piernas y sin bragas y con mi ano bien lubricado para que el Señor me la clavase.
    
    Por lo que intuía no iba a ver grandes protocolos y el lo iba a hacer de manera rápida, sentí el señor llegar y dirigirse a la ducha una vez que me di cuenta que había terminado fue cuando me apoye sobre la mesa y no tardó mucho en entrar y la cocina como me había indicado tenía que permanecer en aquella posición y enseguida sentí como la punta de aquella polla se posaba sobre mi esfínter presionando ligeramente podía sentir como ...
    ... entraba la punta y una y otra vez se acaba y metía aquel capullo.
    
    De un solo golpe sentí como la metió hasta los huevos chocando estos con los míos di un pequeño grito y a continuación él comenzó a meterla y a sacarla casi por entero en una follada continua podía oír sus jadeos pero también los míos mis gemidos de perra en celo retardo mucho más de diez minutos en anunciar su inminente corrida que yo en un principio esperaba que le hiciese en mi boca.
    
    Sentí por primera vez como en mi culo en mi destino entraba aquel chorro de leche caliente como si fuese una lavativa mientras él seguía follándome hasta que terminó con su corrida.
    
    Cuando lo sacó me dio una palmada en el culo diciéndome que los miércoles me preñaría el culo y que hasta la noche no podría limpiarme.
    
    Esta pauta se hacía a partir de entonces todos los miércoles en los que yo esperaba a ser follada de aquella manera.
    
    Era una forma de dominio sobre mí pero lo que realmente me interesaba era la nómina más los extras que recibía de mi señor.
    
    Era la casa del placer de la lujuria por las noches me convertía en la perra de aquel macho y a veces podía disfrutar en parte de su señora a las mañanas disfrutaba de la señora y de las corridas que el señor dejaba en su coño.
    
    Fuera de aquellas cuatro paredes no tenía vida social y me sentía muy a gusto con aquella relación de sumisa todo el día travestida prácticamente y disfrutando del sexo a pesar de que no podía ni masturbarme porque mi pelea no se ponía ...
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