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En el trabajo
Fecha: 20/01/2026, Categorías: Sexo en Grupo Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos
... mi cara. Lucia seguía con su cabalgata, metiéndose todo mi pene en la vagina. Comenzó a gemir al igual que Sofía. Sofía comenzó a temblar y sentí como sus jugos inundaban mi boca. -¡Me vengo! ¡que rico la chupas! ¡Ahhh! –dijo Sofía, casi gritando -¡yo también! –contestó Lucia, moviéndose de adelante hacia atrás rápidamente -¡Ahhh! Sofía cayó a mi lado, agotada. Lucia se levantó y se sentó en la silla, chorreando su corrida por el borde del asiento. Vi a Sofía, echada boca abajo, con ese hermoso culo levantado, y no me pude contener, me levanté, me subí encima de ella y se la clavé de una en la vagina. Sus nalgas chocaban con mi abdomen. Le di unas nalgadas suaves, luego aumenté la fuerza. Sus nalgas ni dejaban de bailar con las nalgadas. de repente apareció Lucia, se subió encima de Sofía, le frotaba su vagina en la espalda, mojándola con sus jugos, puso sus tetas en mi cara, las cuales comencé a lamer y chupar. Ambas gemían fuertemente, no podía contenerme, empecé a embestirla con fuerza hasta que dejé salir una gran corrida llenando el preservativo. Caí rendido en la cama. Se recostaron encima mío y nos quedamos unos minutos así. Sofía me saco el preservativo y las dos comenzaron a sobar mi pene hasta que se endureció de nuevo. Lucia se paró, fue a la mesa y saco otro preservativo. -Hemos comprado muchos, así que de acá no te vas hasta que nos cojas bien cogidas –dijo Lucia riendo. Se acercó, me puso el preservativo y se recostó en la cama boca ...
... arriba. Me subí rápidamente y se la pasen por la entrada de su vagina, frotando sus finos labios. -Métemela de una vez, ya no aguanto –me suplicó. -Ruégame –le dije, mientras seguía frotando mi pene por fuera de su vagina– suplícame que te clave -Sofía nos miraba desde la otra cama, sobándose la vagina, con una cara muy excitada. -¡si! ¡por favor, clávame ya! ¡quiero tu pija dentro, por favor! –suplicó una vez más. Se la empujé de un solo golpe y fue hasta adentro. Comencé a penetrarla con fuerza, me acerqué y la besé intensamente, nuestras lenguas se frotaban dentro de nuestras bocas. Me levanté, para poder ver a Sofía, que ya tenía dos dedos dentro de su vagina, gemía fuertemente. Yo seguía embistiendo fuertemente a Lucia, que también gemía. Puse mis manos en sus tetas y se las apreté fuertemente, pellizcaba sus pezones. Sofía comenzó a meterse los dedos muy rápido, sus ojos cerrados, su boca abierta emitía unos gemidos suaves. Hasta que comenzó a agitarse, a gemir más fuerte y rápido. Su cuerpo comenzaba a contorsionarse de arriba abajo. Se tapó la boca con una mano y la otra salió de su vagina para disparar un chorro inmenso de corrida, que saltó de cama a cama, y fue directamente a las tetas de Lucia. Al ver esto, me tiré de cara a sus tetas y lamí la corrida de Sofía. Sabía delicioso. El sabor de su corrida y la suavidad de las tetas de Lucia, hicieron que me excitara más aun y aceleré la penetración. -¡Me voy a correr! ¡ya viene! –dije demasiado ...