1. Mi novio precoz: ¡Necesito más que dos minutos!


    Fecha: 20/01/2026, Categorías: Confesiones Autor: mariac, Fuente: RelatosEróticos

    ... me clave toda su verga hasta que no pueda más, que me haga gritar su nombre hasta que los vecinos llame a la policía… pero no. Él es dulce, romántico, me besa mientras lo hacemos, me acaricia la cara… ¡qué bonito! Pero a veces una no quiere bonito, ¡quiere salvaje!
    
    Y lo peor es que acaba super rápido. ¡Super rápido! Lo mas que ha durado fue dos minutos, después de que le di unas mamadas que lo dejé viendo estrellas. Pero dos minutos, ¡ni para calentar! Yo quedo ahí, con las piernas temblando, pero con las ganas intactas, teniéndome que hacer la que ya estoy satisfecha para no herir sus sentimientos. Porque él se pone tan feliz después, me abraza y me dice: «Eres lo mejor que me ha pasado», y yo: «Sí, mi amor, tú también», pero por dentro: «¡Quiero más, carajo!».
    
    He pensado que quizás es por la edad, tiene 26, está lleno de hormonas, es normal que sea así de acelerado. O quizás es precoz, no lo sé. Pero, ¡ay! No quiero ser yo la que le diga: «Oye, necesito que dures más», porque lo lastimaría. Él es tan sensible, tan lindo… A veces hace el salto del tigre, que es cuando me pone debajo de él y me va besando todo el cuerpo, desde los pies hasta la boca, y luego me penetra suavecito, mientras me muerde el cuello y me susurra cosas al oído… ¡eso ...
    ... sí me gusta! Me hace sentir querida, deseada… pero aún así, ¡se viene en un abrir y cerrar de ojos!
    
    Entonces, niños, ¿qué hago? Porque lo amo, de verdad, es mi bebecito, mi rayito de sol, pero en la cama… ¡necesito más! Necesito que me follen como si el mundo se fuera a acabar, que me hagan sentir esa pasión que me vuelve loca. A veces me dan ganas de decirle: «Mira, mi amor, vamos a practicar, vamos a ver videos juntos, a aprender técnicas», pero me da miedo que se sienta mal, que piense que no me gusta como es.
    
    Mientras tanto, yo me toco sola en las noches, imaginando que es él, pero una versión de él que me dura horas, que me da hasta no poder más. O a veces, me pongo a ver mis videitos, esos que tengo escondidos en el celular, y me imagino que somos nosotros, pero en una versión más caliente, más intensa. ¡Ay, qué mal me siento! Pero es que el cuerpo no entiende de amor, entiende de sensaciones, y las mías están gritando auxilio.
    
    Bueno, niños, ya les conté. No sé si consejos, o solo quería sacármelo del pecho. Pero si alguien ha pasado por algo así, que me cuente. Por ahora, seguiré amando a mi bebecito, y esperando que con el tiempo y la práctica, las cosas mejoren. ¡O que por lo menos me compre un vibrador! Jajaja. ¡Besos, mis amores! 
«12»