1. Adorándote toda la noche (Los senos de mi mujer)


    Fecha: 22/01/2026, Categorías: Erotismo y Amor Autor: Dav31, Fuente: CuentoRelatos

    ... provocando esos primeros roces, dejando tus pezones atorados cuando bajaba bruscamente las copas de tu sostén. Jugué y coqueteé con tus pezones un rato e inmediatamente volví a guardarlos como si de un tesoro se tratara, acto seguido continué besándote, sin dejar de estar inquieto con los tirantes y los bordes de tu brasier.
    
    Apreté y manosee tanto que soltaste un placentero gemido, deteniéndonos por un instante, dirigiendo los dos la mirada hacia tus senos, para contemplar la escena, no sé en qué momento estiré tanto tu blusa que las copas de tu sostén ya posaban por encima, el tamaño y la inflamación de tus senos, aceleraban el pulso y nos robaban suspiros, en lo que una hermosa areola de buen tamaño, color café, comenzaba a asomarse, mientras me acariciabas suavemente el codo, pues mi brazo aún reposaba por debajo de tu pecho.
    
    Recuerdo que te bese varias veces en la mejilla y cerraste los ojos, después volteaste y nos fundimos en un dulce beso, pero apasionado beso, un beso suave y conciso, solo que esta vez había algo diferente en el aire, ...
    ... una complicidad y una dulzura pues ambos sabíamos lo que la noche deparaba.
    
    Continuamos con los besos pasionales y húmedos, mientras mi mano ya bajaba el primer tirante de tu sostén a lo que tú, con un sutil movimiento te quitaste el otro y mi corazón latía con fuerza, busqué la posición más cómoda y te llevé a ella y fue ahí, acostados sobre un par de cojines, que comenzó la odisea.
    
    II
    
    Acariciabas mi cabello, mientras llovían suspiros y exclamaciones por parte de ambos, te arqueabas a ratos o me oprimías a tu pecho, dependiendo la succión que le daba a tus tetas, pasaban de ser besos tímidos a chupetones constantes, pausas breves para contemplar tus pezones y luego lamerlas, sin mencionar la lluvia de besos con la que ataqué tus areolas que me pedían ser retocadas, pero recapitulemos un poco, a ese momento en el que por fin pude liberarlas…
    
    Si este breve texto es de tu agrado, no dudes en decírmelo y así veré si me animo a compartir una segunda parte o hacer una serie de capítulos sobre la misma, saludos cordiales mis estimados lectores. 
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