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De madre a sumisa
Fecha: 23/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Jon Dom 50, Fuente: TodoRelatos
... Cerraba los ojos. Los abría y veía a ese dios griego perfecto y los volvía a cerrar. Se retorcía de placer. —Imaginaba que eras caliente, pero me estás dejando sorprendido. No sabía que tenía una madre tan puta. María se sentía avergonzada y feliz por igual. —Hace mucho que nadie me lo hacía así. —Yo creo que nadie te lo ha hecho nunca así. María se sonrojó aún más. Era cierto. —Vale, basta de descansar, ahora quiero que me enseñes qué sabes hacer con esa boquita. —¿Te lavas? —No, así tal cual. Son tus flujos y vuelven a ti. María se sintió utilizada como una puta de la calle, pero le encantó ese morbo y esa seguridad que Moisés tenía. Tomó la polla con su mano y empezó a moverla y acercó su boca para empezar a chupar con delicadeza. —Nada de manos Mary. Solo con tu boquita, sino te tendré que castigar. ¿Lo entiendes? —Sí, perdón. Nada de manos... Siguió la felación muy lentamente metiendo cada vez más la polla en su boca. Hacía años que no practicaba. —Espera putita, va a ser mejor de esta manera. Moisés tomó las manos de María y la estiró hasta dejarla completamente extendida con la cabeza al pie de la cama. Estiró lentamente un poco más de ambas manos hasta que su cabeza quedó fuera de la cama de forma que podía penetrarla perfectamente en la boca y su garganta tenía el recorrido adecuado. Moisés lo había visto en muchos vídeos porno. —Ahora te voy a follar la boca. Solo abre y disfruta. Recuerda, nada de tocarme con ...
... tus manos. La cama era muy alta y quedó a una altura bastante adecuada. Aún así Moisés, que era muy alto, hacía casi metro noventa, tuvo que agacharse un poco. Apuntó con su polla a la boca. —Abre preciosa, quiero que me recibas por primera vez y te la tragues toda. Fue metiendo su polla lentamente. María se atragantaba un poco. Se la sacaba y se la volvía a meter, hasta que, al fin, pudo metérsela hasta los huevos. La sacó y la dejó respirar. —Sabía que lo sabrías hacer. Nadie te lo ha hecho así ¿cierto? —Nadie. ¿Dónde lo has aprendido? —Eso no es asunto tuyo —dijo con autoridad— tú solo déjate follar la boca y disfruta. Así estuvo como veinte minutos follándole la boca mientras le daba pellicos en los pechos y golpecitos en su coño. Aprovechó para meterle 3 dedos en su vagina que estaba calentísima y totalmente mojada. —Bueno, ahora que ya te he follado la boca y el coño voy a utilizar tu último agujero. —No, por favor, no lo he hecho nunca por ahí. —No te preocupes, eso tiene remedio. En unos minutos ya no serás virgen de tu culo. Te vas a acostumbrar a ser sodomizada cada día. Te voy a regalar un plugo anal para que lo lleves siempre, tanto dentro como fuera de casa. También por las noches. Así no te va a costar tanto. —Ponte de pie. Obedeció al instante. —¿Cómo estás? —Bien mi amor. —Así me gusta, que me trates como a tu hombre. Sabes que vas a ser mía y que voy a hacer lo que quiera contigo ¿verdad? —Josh le dijo que le ...