1. me gustan las travesuras


    Fecha: 24/01/2026, Categorías: Gays Masturbación Sexo con Maduras Autor: Buzuk, Fuente: SexoSinTabues30

    La niñez es una gran época que se vive, las responsabilidades son mínimas por lo que somo libres de preocupaciones y solo tendemos a pensar en juegos y diversión.
    
    Esta historia da inicio 19 años atrás por las fechas de Julio, en aquel entonces apenas tenía 8 años con una estatura como de 1.20 – 1.30 y dado que estaba en crecimiento tenía un cuerpo delgado, en cuanto a mi actitud pues no había nada que destacar; era un niño cualquiera que solo disfrutaba del momento y que mejor lugar para hacerlo que en la piscina de los vecinos, además que tenía cierto privilegio porque mi hermana era novia del hijo menor que ya tenía unos 17 años por lo que podía ir y venir a esa casa. Yo disfrutaba mucho bañarme en la piscina que incluso me decía “pececito” porque podía pasar horas y horas en ella sobre todo cuando había con quien jugar porque tampoco es que fuera grande aquella piscina por lo que cuando me quedaba solo nadando me terminaba aburriendo.
    
    Un día sucedió algo bien raro en ese lugar, el único que estaba era Carlos quien era el hijo mayor de aproximadamente 30 años y fue quien me dejó pasar, luego de más o menos una hora que anduve solo en la piscina ya me había aburrido, solo me quedaba flotando de un lado a otro sin saber que hacer, de pronto:
    
    —¿que, ya te aburriste? —, me preguntó Carlos.
    
    Yo solo asentí, mientras que el solo se sentó en la orilla por lo que comenzamos a charlar; me preguntaba por la escuela, las novias, etc.
    
    —yo también me aburro cuando nado—, ...
    ... dice Carlos, —¿pero sabes que es lo bueno cuando no hay nadie en la casa? —.
    
    Y yo respondo: —no—.
    
    —que uno se puede bañar sin ropa—.
    
    —¿te bañas desnudo? —.
    
    —sí, el agua se siente mejor—, y veo como se quita la ropa y se mete al agua.
    
    Su verga se veía enorme a pesar de que no estaba parada.
    
    —deberías probarlo—.
    
    Pero me negué porque me daba pena, no obstante, probé dejar que el agua fluyera por debajo de mi ropa y honestamente fue muy agradable por lo que al final también me desnudé, pero en cambio a mi si se me paró; era sensación extraña y a su vez agradable.
    
    —viste, que se siente genial—.
    
    Yo solo asentí con algo de pena.
    
    —¿Qué tal si jugamos? —, y sorpresivamente me comienza a perseguir.
    
    Yo comienzo a huir y me atrapa en poco tiempo, para después ser yo el perseguidor y después de un par de rondas en la que yo lo “atrapo”, él me toma del hombro y de la entrepierna y me lanza. El haberme tocado allí hizo que se me parara otra vez y no solo eso, sino que el cómo perseguidor “fallaba” más en agarrarme, en vez de eso se hacía más concurrente sus roces. Yo me hacía el desatendido a fin de cuentas lo hacía en la persecución y es que tampoco me disgustaba que lo hiciera e incluso comencé a nadar diferente para que me tocara mejor y pude sentir como su mano me acaricio con mucho morbo mi verguita, los huevos e incluso el culo.El sabía que me estaba dejando por lo que no dudó, en cambio yo cuando me volví a sumergir podía sentir mi corazón en el oído ...
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