1. me gustan las travesuras


    Fecha: 24/01/2026, Categorías: Gays Masturbación Sexo con Maduras Autor: Buzuk, Fuente: SexoSinTabues30

    ... de lo fuerte que latía así que para tomar un poco de aire me apoyo en la orilla.
    
    —te volví a atrapar—, dice Carlo tras haberme sujetado desde atrás y este se me pega, —¿te cansaste? —.
    
    Yo solo me río un poco, pero en realidad estaba nervioso mi corazón latía fuerte que hasta comenzaba a temblar ligeramente mientras sentía que algo duro rozaba mi espalda y en mi curiosidad llevo mi mano atrás y toco el tremendo garrote que me estaba rozando, Carlos se queda quieto mientras mira como mi mano recorre su duro pene.
    
    —la tienes dura—, para el tamaño que tenía mi mano, era un verga enorme.
    
    —tú también la tienes parada—.
    
    —pero la tuya es rara—, le bajo todo el cuero dejando descubierta la glande y le digo: —la cabeza del tuyo se pela toda, la mía queda así—, un tercio de mi glande apenas se revelaba.
    
    —cuando crezcas también se te pelará—, Carlos también me acariciaba la verga y pone la suya junto a la mía y me río porque era como ver un lápiz al lado de un poste y a pesar de que andábamos dentro del agua se podía sentir lo caliente que la tenía, —date la vuelta un momento—.
    
    Así que me doy vuelta y Carlo no tarda en comenzar a pincelarme la raja, trato de mirar lo que hace, pero el gira mi cabeza haciéndome mirar al frente mientras continúa jugando conmigo; me cosquilleaba la cola con cada roce, mi verga se sentía más sensible sobre todo si era el quien la acariciaba.
    
    —¿te gusta? —, me pregunta Carlos mientras punteaba mi hoyo, pero yo me mantenía en silencio ...
    ... sintiendo como esa cosa gruesa separaba mis nalgas. —sí que te gusta, no lo puedes negar te gusta sentir mi verga y te gusta que te toque la tuya —. Después susurró algo que no logré entender ya que se metió bajo el agua y sentí como mi verga fue succionada, en ese instante traté de apartarlo porque me hacía cosquillas, pero también quería que continuara.
    
    —¿te gustó eso verdad? —, me preguntó Carlos en el momento que sale del agua.
    
    Yo entusiasmado le respondo que sí.
    
    —¿quieres que te la mame otra vez? —.
    
    Yo asentí, mi reacción en ese momento casi era como la de un adicto a la cafeína, temblaba de la euforia; la lengua de Carlos jugueteaba con mi verga como si fuera una mera ramita. La mezcla de emociones era una locura, mi cuerpo no respondía exactamente como quería que incluso me quedé flotando boca abajo mientras parecía que estuviera amamantando a Carlos y dado a la posición que estaba manteniendo este tomó una posición similar dejando emerger su parte inferior dejando su verga muy cerca de mi rostro y por pura inercia abrí bien mi boca y me la metí, era grande, gruesa, dura y caliente. No sé por qué, pero quería hacer más; la textura, la combinación de temperaturas por el agua de la piscina y lo caliente de su verga hacía juego dentro de mi boca por lo que no podía evitar querer chuparla de la manera en cómo lo hizo el y si bien al poco tiempo sentía cierta amargura en la punta de su pene, no era algo que le diera importancia ya que el agua mitigaba el sabor ...