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Viole a mi propia hija parte 2
Fecha: 24/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Avilman, Fuente: SexoSinTabues30
... estirada y la otra totalmente levantada, con su brazo debajo de ella y con esa misma mano estrujándome los pechos y así continuaba violándome. Mucho tiempo siguió cogiéndome en esa posición mientras algunos de sus compañeros ya dormitaban. De repente me dijo: “ya me cansé” y entonces rápidamente me lanzó al piso, haciéndome caer de rodillas, las cuales me golpeé muy fuerte, tuve que detenerme con las manos para no golpearme la cara y quedé en cuatro; apenas iba a levantarme para sobarme las rodillas cuando, sin verlo, sentí como el gorila me clavó salvajemente su miembro en mi adolorido culo y grité de dolor: “¡¡¡AAAAAAYYYYYYYY!!!”; entonces el líder, tirado en el piso dijo: “Tápenle el hocico a esa pinche puta o alguien la va a oír”. De inmediato entre dos de los desgraciados me metieron un trapo en la boca y encima le colocaron cinta, la cual hicieron rodear mi cabeza varias veces. El gorila empezó a meter y sacar su gran miembro de mi culo, yo trataba de golpearlo, pero solo podía intentarlo con una mano, pues con otra tenía que detenerme del piso para no caer de cara al suelo; de repente él me detuvo de la muñeca derecha, entonces intenté golpearlo con la izquierda, pero también me la sostuvo y las juntó detrás de mí, sosteniendo ambas con solo una de sus grandes manazas; yo me seguía quejando, pero en lugar de gritos solo se oían quejidos apagados: “¡MMMMMNNNGGGHHH, MMMMMMFFFFFF!”. Mientras tanto, él decía: “Tenías razón, esta puta está muy sabrosa y el culo le ...
... va a quedar súper aguado jajaja”; “te lo dije” respondió el líder de los infelices y se rió. Para los demás era un espectáculo ver como el gorila me violaba por el culo, él seguía entrando y saliendo sin compasión, y me seguía quejando y ellos sonreían y hablaban entre ellos divertidos. Ya me ardía el ano de tanto coger por ahí, el tiempo pasaba lento y él no acababa y para mi desgracia, pude ver que varios de los tipejos empezaban a recuperarse y sus miembros de nuevo estaban erectos. Era seguro que volverían a violarme. Eso estaba yo pensando y tratando de soportar el ardor del culo cuando el gorila sacó su miembro y de repente sentí como me agarraba de la cintura y prácticamente volé por el aire cuando me aventó hacia la cama, y quedé boca arriba. No tuve tiempo de reaccionar, apenas intentaba levantarme cuando el gorila ya estaba sobre mi vientre, con su pene aun duro descansando en medio de mis senos; el pidió las esposas que yo tenía en mi maletita secreta; alguien se las dio y entonces procedió a esposarme a la cabecera de la cama de mi Papá, dejando mis brazos arriba de mi cabeza. Yo me agitaba tratando de soltarme, pero no pude, solo se escuchaban mis quejas tapadas: “¡MMMMMGGGGHHHH; MMMMNNN!” El gorila tomó mis senos con sus manotas y los juntó para masturbarse con su pene en medio de ellas; su tremendo falo llegaba casi hasta mi boca, el me miraba y sonreía burlonamente; me dijo: “te encanta, ¿verdad puta?”; ni pude pensar, porque en eso sentí como otro ...