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Viole a mi propia hija parte 2
Fecha: 24/01/2026, Categorías: Incesto Autor: Avilman, Fuente: SexoSinTabues30
... de poco será mi verga”; no conforme, metió algo como un pepino en mi vagina y empezó a mover ambos adentro y afuera, provocándome mucho dolor, pero el divertido dijo; “esto te encanta, ¿verdad puta?”; Yo había cerrado los ojos y empecé a llorar; traté de gritar, de quejarme, de soltarme, de detener la humillación, pero mis gritos no se escuchaban por la tremenda verga que tenía en mi boca. Y precisamente en esos momentos, el tipo que me obligaba a mamársela se vino gritando: “¡aaaaaaahhhhh, así puta, asíiiiiiiii, aaaaahhhhh me vengoooo me vengoooo aaaahhhhh siiiiiii, si putaaaaa siiiiii!” y metiendo su pene hasta mi garganta me obligó a tragar su cochino semen, al cual salía y salía a chorros; era tanto que me le escurría por las comisuras de la boca hasta los pechos; tuve que aguantarme el asco y las ganas de vomitar que sentí en ese momento. Cuando él sacó su asqueroso miembro de mi boca, traté de escupir su semen, pero fue inútil, me tragué la mayor parte. Al ver mi boca libre de nuevo supliqué tratando de que se compadecieran de mí: “¡Por favor ya déjenme, les prometo que no diré nada, pero ya no sigan por favor, se los suplico por lo que más quieran, yaaaaaaaa!” Pude ver que el líder me metía una zanahoria y un pepino y grité al sentir que me los volvía a meter con fuerza: “¡Aaaaaaayyyyyygggghhhhh!”, pero luego ya no pude decir nada, porque un tipo grande y muy gordo me tomó del cabello con una mano y con la otra puso su pene gigante erecto frente a mí y me ...
... ordenó: “¡ahora mámamela a mí putita!”; apreté los labios con fuerza para que viera que no estaba dispuesta a dejar que me siguieran humillando; entonces el tipo me dijo: “¡ah con que rejega la niña ¿eh?, ahora verás!” y entonces metió una mano debajo de mí y me pellizcó una teta; me dio muchísimo dolor y me quejé pero no abrí la boca: “¡Mmmmmnnnnn!”; el tipejo gordo empezó a retorcer mi pezón y no me soltaba; yo lloraba del dolor, pero no cedí, entonces él me dijo: “¿Ah sí? Con que te crees muy lista pinche puta, pues a ver como haces para respirar” y entonces, sin dejar de pellizcarme el pecho, me apretó la nariz, impidiéndome respirar y por más que quise, ya no pude aguantar y tuve que abrir la boca para poder tomar aire y entonces el puerco me metió su miembro hasta el fondo de mi garganta, casi ahogándome y me dijo: “¿No que no, perra?, ¡ahora trágatela toda cabrona y ni se te ocurra morderme porque te corto la lengua desgraciada!”, entonces me tomó con ambas manos de la cabeza y de nuevo me obligó a chupársela. Pero el desgraciado infeliz se divertía tapándome la nariz para que no pudiera respirar y luego me soltaba riéndose o simplemente me tomaba la cabeza y me hacía meter y sacar su gordo pene de mi boca. Mientras todo eso sucedía, el líder seguía metiendo y sacando la zanahoria y el pepino de mi ano y vagina, me dolía mucho porque y me agitaba desesperada, estiraba los brazos para tratar de detener las penetraciones, pero estaba tan bien amarrada que ni siquiera ...