1. Nueva historia con la chica del piercing


    Fecha: 27/01/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: Gastby, Fuente: CuentoRelatos

    ... labor…
    
    Enfurecido, entre la rabia de que esa joven me dirigiese tan a su merced y lo caliente que me ponía su aspecto de lolita, de pelo negro, opté por jugar mis cartas y apartarme de ella.
    
    Con mi polla tiesa, fui retrocediendo y mirándola de arriba abajo, mientras me pajeaba ante ella…
    
    Ella hizo lo mismo, pero entonces comencé a darme cuenta de que para entonces, no era yo el único caliente en esa escena, que ella quería tragarse mi polla, bien por la boca o por su coño, así que me limité a sentarme en un banco próximo mientras me hacía una chaqueta. Ya poco me importaba si me podían ver o no…
    
    Por un instante me creí dueño de la situación y estaba convencido de que ella no podría aguantar y así pareció ser, mientras ella se acercaba a mí, tocándose las tetas con una mano, mientras que con la otra sujetaba su camisilla en alto.
    
    Vino hacia mí y fue ella la que retiró mi mano para continuar pajeándome, haciéndome una chaqueta tremenda. Se acercó a mi oído y me susurró que quería tenerle en la boca, que quería que le terminase ahí.
    
    Yo no podía más y entonces fue ...
    ... cuando se detuvo, yo estaba a punto de estallar y me había dejado a medias, estaba como loco, la cogí de la mano y la traje hacía mi ella cayó sobre mí, con sus muslos golpeó mi verga y un leve dolor me hizo soltarla, entonces fue ella la que cogió mi pene con fuerza, apretándolo hasta casi doler y se lo introdujo en su coño, cabalgándome de arriba abajo, haciéndome gemir tan fuerte que me hizo olvidar donde estábamos, contoneándose en círculos…
    
    Mis gemidos se mezclaban con los suyos, sentir como ella se vino en dos ocasiones, era una delicia sentir sus orgasmos, ver como su cuerpo se agitaba violentamente, haciéndome estremecer, yo imaginaba el terminar en su boca, sentir su piercing, pero me dejó con las ganas, tras su segundo orgasmo aceleró el ritmo de sus embestidas de una forma atroz, provocándome un orgasmo continuado y tremendo… continuando con sus sacudidas, vaciándome y haciéndome desearla aún más.
    
    Ella se levantó, tomó su chaqueta del suelo y se marchó… yo me quedé recuperando fuerzas y sosteniendo fuertemente mi móvil, esperando la llamada de la chica del piercing. 
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