1. Las nalgas de mi madre – Cap 9


    Fecha: 29/01/2026, Categorías: Incesto Sexo con Maduras Voyerismo Autor: ESLO, Fuente: SexoSinTabues30

    ... quise suponer nada, solo recorría sus labios vaginales con la cabecita de la verga, los vellos empapados de su panocha me daban una sensación increíble, en cada pasada ella movía la cadera, deslice mi mano izquierda sobre su nalga, y con el dedo pulgar hacia presión en su culo, cuando sintió la presión empujo hacia mi mano, provocando que mi pulgar se introdujera levemente en ese culo hambriento, sentí un poco de resistencia pero estaba tan lubricado que fue efímera y mi pulgar se fue hasta el fondo. Ella arqueó mucho la espalda, gimiendo profundamente, ¡ay siiiii, asiiii! Dijo en voz ronca mientras movía con fuerza el culo hacia mi mano.
    
    Con la mano derecha tomé mi verga y con más presión en su orificio vaginal la frotaba mientras mi dedo pulgar izquierdo entraba y salía de su peludo culo, la vista era insuperable. Ella jadeaba fuerte, nuestras respiraciones eran intensas, cada movimiento la hacía temblar más, al igual que yo el sudor era demasiado, sus nalgas y espalda estaban completamente mojadas, mi cuerpo completo escurría, esto era delicioso.
    
    Cuando estaba pasando mi verga a lo largo de sus labios vaginales, frote el clítoris con fuerza, su cuerpo se estremeció y al desplazarla hacia atrás, empujó hacia mí su cadera, sin yo buscarlo sentí como mi glande fue parcialmente abrazado por un calor intenso, con una presión diferente, voltee a ver su culo con mi dedo pulgar ensartado hasta el fondo y detrás claramente vi parte de la punta de mi verga clavada en su ...
    ... panocha.
    
    En un instante ambos nos quedamos petrificados, fueron fracciones de segundo lo que nos quedamos quietos… ¡perdón hijo! Exclamó entre dientes… no pasa nada mami, pero ninguno de los dos hacía algo por salir del momento. La respiración de ambos era intensa, me imagine que al igual que yo ella estaba en un momento de decisión, yo me moría por empujar más y deslizar la verga poco a poco en su panocha, en ese momento ella comenzó a girar levemente la cadera. Hmmm, no… no… jadeaba, pero no se retiraba, ni yo!, sin pensarlo empuje un poco, casi nada, sentí como mi glande entró casi por completo, ¡No!… no te muevas …
    
    Podía sentir las pulsaciones, en la verga, estábamos completamente inmóviles, pero se sentía cada latido, todo el control que podía tener estaba derrumbándose, ¡Ma, no puedo más, ya no aguanto!, exclame y en ese momento ella dijo, ¡Yo tampoco hijo! Y se comenzó a empujar contra mi verga, apenas entraba la primera parte de mi verga y grito, ¡aghhhh es muy grandeee!
    
    Yo me refería a que no aguantaba más sin venirme, ella a querer mi verga, necesite todo el control que me quedaba para no llenarla de leche.
    
    No me atrevía a mover un solo músculo, mi dedo ensartado en su culo, mi verga apenas bajo del glande en su panocha, ella jadeando como frenética.
    
    De repente, se aventó hacia el sillón, sacando mi dedo y verga al mismo tiempo, ¡No, no puedo… ¡Esto es una locura!
    
    Pero cuando se volteo y vio mi verga empapada, estiró lentamente la mano y como hipnotizada ...