-
Capítulo 2 Entrega bajo el agua
Fecha: 30/01/2026, Categorías: Gays Autor: nonoyrocio, Fuente: TodoRelatos
... que te pierdas en cada embestida, en cada gemido que escapes. Mis manos apretaban sus caderas, manteniéndolo firme, mientras el agua nos envolvía, amplificando cada sensación, cada roce. Sentí cómo su cuerpo respondía a cada movimiento, cómo sus gemidos se volvían más intensos, más urgentes, y me deleité en ese poder que tenía sobre él. Con cada embestida subía la intensidad, el control, el juego de dominación y entrega se convertía en nuestra única realidad bajo la cascada tibia. Mientras mis caderas seguían marcando un ritmo firme y seguro, mi mano se deslizó hacia delante para encontrar su pene, aún duro y palpitante bajo mis dedos. Lo tomé con firmeza, acariciándolo, siguiendo el ritmo de mis embestidas, mezclando la penetración con la caricia. Jairo gimió, dejando que mi mano moviera su cuerpo, y sentí cómo su excitación crecía en cada roce. Su respiración se volvió más entrecortada, sus ojos cerrados en una mezcla de entrega y deseo. Me incliné un poco hacia su oído, mi voz ronca y baja: —Dime, Jairo... ¿Qué pensamientos te están dando este placer? ¿Qué se ...
... despierta dentro de ti mientras te llevo y te sostengo así? Sus labios se entreabrieron, pero no dijo nada al principio, dejando que el aire se escapara en un suspiro profundo. Luego, con voz baja y temblorosa, confesó: —Es... es como si me perdiera, Robert. Como si todo lo demás dejara de existir y solo quedara este momento... contigo. Con el control, con el deseo. Apreté un poco más, sincronizando cada movimiento de mi mano con cada embestida, disfrutando de ese sonido que salía de su garganta, de su entrega total. —Eso es —le respondí, apretando su pene con más fuerza—. Quiero que te pierdas en mí, que dejes que este placer te consuma por completo. Que no quede espacio para nada más que lo que te estoy dando. Sus manos se aferraron a mis brazos, su cuerpo temblando con cada movimiento, mientras yo seguía manejando el ritmo, el control absoluto, jugando con cada reacción, con cada gemido. El agua caía sobre nosotros, fría y caliente a la vez, mezclando sensaciones, acentuando cada detalle, haciendo que ese juego de dominación y entrega fuera perfecto, intenso, inolvidable.