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METAMORFOSIS 257
Fecha: 31/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Sexo con Maduras Autor: Betelgeuse, Fuente: SexoSinTabues30
... sentía el humedecido pene que entraba en ese hoyito con la intención de hacerlo más grande, estaba cerradito pero el militar insistía, salía gemidos en aumento de la boca del pequeño, sentía que el glande ya casi, ya casi, se estaba haciendo lo que deseaba, tomó el calzoncillo poniéndoselo en la boca del pequeño así ahogaba los gritos, el niño no aguantaba más ese dolor queriendo zafarse del cuerpo de aquel militar que lo estaba iniciando en el sexo anal, el cuerpo del nene temblaba del dolor, a ojos cerrados el militar exclamaba β¡espera mi pequeño!β β¡quieto!β β¡quieto!β β¡ya!β β¡ya!β β¡aguanta Joaquincito!β β¡aguanta!β en lo que estaban cerrados sus ojos le vino un flshback, le vino el recuerdo de cuando era un niño, de haber estado desnudo, de haber recibido esa iniciación anal, de recordar aquel lugar apartado, de tener presente en sus recuerdos aquel personaje de negro, recordaba esas frases de aquel personaje al que le había dado su confianza y que ahora él sacaba de sus labios hacia el pequeño Joaquín Lupercio que ya tenía muchas lágrimas en su rostro a causa del intenso dolor y la angustia de no poder evitarlo, el militar exclamaba con sentido de pertenecía y a la vez de sutil autoridad diciéndole al pequeño β¡te quiero!β β¡resiste!β β¡te amo Joaquincito!β β¡aguanta!β β¡ya casi!β β¡ya casi!β de pronto hizo un brusco movimiento de cadera hacia adelante empujando el cuerpo, fue tan intenso ese movimiento y el dolor causado que el pequeño abrió la boca saliéndose parte ...
... de la tela del calzoncillo humedecido por saliva y lagrimas del pequeño que ahora gritaba del dolor que trascendió el lugar de aquella cueva, de aquella cascada, afortunadamente para el militar ese grito se ahogaba con el sonido de la cascada con el agua cayendo al suelo pero para asegurarse inmediatamente tapó la boca del niño, sintió su pene dentro del culito, estaba tieso, lo dejó allí un instante, miraba la leyenda de la roca, se había cumplido lo que tanto deseó, el culito del pequeño Joaquín Lupercio era suyo, lentamente fue sacándolo, dejó al niño tiritando, se acostó de forma fetal, mientras Edgar Fausto se sentaba a piernas abiertas junto al niño que miraba con los ojos llenos de lágrimas ese pene que lo había desvirgado, tenía restos de excremento y sangre, vio que del culito del nene salí aun hilillo de sangre producto del desgarro anal, era leve, la experiencia del militar había hecho que le doliese al niño el potito pero no tanto, aún así seguí tembloroso, como con cierto miedo y vergüenza, se acercó acariciándole la espalda, había sido suyo, y lo sería para siempre, era el primero en haber desvirgado ese potito, tomó el calzoncillo y sin que el nene se moviese le pasó por el culito, allí quedó impregnado la evidencia de la sodomía hecha por el militar al pequeño, las gotas de agua impactaban en esos cuerpos desnudos, se detuvo a verle esas piernitas rellenas bien formaditas, esos pies de dos alargados muy hermosos de no tan alto empeine que lo hacía pertenecer a ...