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Con Rafita de 9 Parte 4
Fecha: 31/01/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Sexo en Grupo Autor: Tio64, Fuente: SexoSinTabues30
... verás cómo estos tres hombres se cogen a Mario y a Ramón, para que veas lo que se siente y escarmientes y no vuelvas a abusar de nadie más… –¡Sí, siii, señor, está bien, como usted diga…gracias, gracias…! Mario y Ramón suplicaba piedad también pero cansado de sus chillidos les coloqué de nuevo sus mordazas y me dirigí a Luis para colocarme frente a él y pedirle besara y lamiera mi verga y huevos antes de meterla en su boca para follarlo. Luego, me puse atrás de él para besar, lamer y acariciar sus nalguitas y chupar su culito aún virginal. Puse gel lubricante en mis dedos e introduje uno, después dos y finalmente tres dedos en su interior para dilatarlo y prepararlo para ser reventado, él se quejó y lloró al inicio al sentir algo de dolor, pero después gimió de placer. Finalmente, llené mi pene de gel anal y lentamente fui abriéndome paso en su recto estrecho y muy apretadito hasta que mis testículos chocaron en su entrada. Lenta y cuidadosamente, comencé un meteisaca hasta derramar mi semen en su tripita ante sus gemidos de placer, después de cerca de 15 minutos de penetración. Fiel a mi palabra, lo desamarré y conduje hasta la habitación contigua donde, acompañado de Rafita, disfrutaría de la tremenda cogida que como castigo y escarmiento recibirían su hermano y primo. Me cogí primero a Ramón mientras Mario nos observaba con temor. A Ramón sólo me puse detrás de él, escupí en su culo y en ...
... mi verga y de una se la dejé ir hasta el fondo arrancando un fuerte grito que aumentó el temor de Mario. Una vez penetrado, lo follé con rudeza hasta dejar mi leche en su culo. Era el turno de Mario, quien con mucho miedo me vio dirigirme y me sintió colocarme atrás de él. –¡Noooo, por favor, no me coja, señor!—suplicaba entre sollozos—¡Téngame piedad y perdóneme, por favor! ¡Le juro que ya no lo vuelvo a hacer! –¿Piedad, cabrón? ¿Acaso tú la tuviste con Rafa y su hermanita, hijo de la chingada?– Y con mi cinto, azoté con fuerza su espalda y nalgas. De una y en seco, usando su mierda como lubricante (pues ante los golpes, el dolor y el terror se hizo del baño) le dejé ir hasta el fondo mi verga y lo follé largo rato pues acababa de llenar de leche a su hermanito y primo, hasta que dejé en su culo mi semilla. Lo azoté en el rostro con mi verga llena de mierda, semen y algo de sangre, y le dije: –¡Pendejo, ni para puta sirves mira cómo me llenaste de mierda la verga, cabrón! —-¡Ahora sí, muchachos, son todos suyos este par de pendejitos! ¡Denles verga hasta que los revienten y llénenlos de su semen! ¡Denles sin piedad, que para eso los traje! –¡Claro que sí, patrón! ¡Le podemos asegurar que quedará más que satisfecho! –respondieron ellos. Acompañados de risas grotescas que helaron la sangre de Mario y de Ramón y ante su más que evidente temor, avanzaron hacia ellos… C O N T I U A R Á …