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La visitante del espacio cap.1 La amenaza
Fecha: 01/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Autor: cuentacuentos99, Fuente: TodoRelatos
... Superhéroes de Cockcity, pero la ciudad estaba casi desierta de héroes. Crisis recientes habían obligado a la mayoría de los metahumanos a dispersarse por el mundo, dejando la base en un estado de emergencia. Solo dos héroes novatos, sin apenas experiencia en batallas reales, estaban disponibles para responder: Metalballs, el titán de testículos de vibranium, y Superpussy, su pareja en el amor y en la guerra, una ágil luchadora cuya vulva entrenada prometía un potencial aún no probado. Sus genitales hinchados pulsando bajo sus prendas de bragadex, el tejido que protegía su vulnerable región genital, mientras corrían hacia la amenaza. Sus cuerpos vibrando con un deseo que les hacia humedecerse ante la perspectiva del combate. Al verlos llegar al borde del cráter, Xyphera los miró con una indiferencia gélida, como quien mira a criaturas indignas de su atención, y plantada con una postura imponente, alzó la voz —¡Terrícolas! ¡Soy Xyphera, conquistadora de mundos, soberana guerrera! ¡Y vengo a conquistar vuestro débil planeta! El grito de desafío resonando como un trueno mientras señalaba su doble juego de genitales. Unos genitales que palpitaban con una fuerza sobrenatural. —¡Vuestras entrepiernas insignificantes, incompletas, no son nada frente a mi coño y mi polla divinos! ¡Así que moveos a un lado...,! Una sonrisa cruel y despiadada se le escapo ¡O mejor desafiadme para que pueda aplastaros como las larvas a medio formar que sois!—. Superpussy, con los puños apretados ...
... y una confianza desmedida, segura de que su vulva entrenada y su agilidad la hacían invencible, rugió: —¡Ja! ¿Crees que nos intimidas, alienígena? ¡Voy a cortarte esa polla ridícula y pavonearme con ella por toda la ciudad!—. Su clítoris hinchado palpitaba bajo el bikini de bragadex, que marcaba obscenamente su vulva prominente, su excitación creciendo ante la perspectiva de dominar a una intrusa tan poderosa, imaginándose cómo seria el hacerla gemir en sumisión. A su lado, Metalballs, un coloso semidesnudo de 2 metros, con una piel bronceada que relucía bajo la luz de la luna, su polla erecta de 25 cm y testículos de vibranium tensándose bajo el slip que le servia de traje, mientras gruñía con desprecio: —¡Prepárate, zorra espacial, porque te vamos a aplastar!—. La alienígena, inmóvil, soltó una risa cruel que retumbó como un trueno —¡Patéticas larvas terrícolas! ¿Creéis que esos genitales débiles e incompletos, ese coño chorreante, esa polla insignificante, pueden desafiar la gloria de mi forma divina?— se burló, su voz cargada de arrogancia mientras sus ojos dorados destellaban. — ¡No merecéis ni mi desprecio! Yo la destructora de Coriolis. Invicta en la arena de Roland. La que sometió a Nymph reina futa del cinturón Gould trasformándola en una débil reproductora... ¡Mi clítoris, mi coño, mi polla os superan como el cosmos a un grano de polvo!—. Su risa se prolongó, un eco de superioridad que dejaba claro que para ella, estos héroes no eran más que esclavos primitivos, ...