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El profesor para tener sexo anal conmigo, me drogó, me sugestionó, y me hizo creer que yo había cambiado de sexo.
Fecha: 01/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
Como estudiante de teatro, en innumerables ocasiones tuve que caracterizar personajes, y por regla general, siempre era lo suficientemente convincente, para que recibiera, no tan solo, la aprobación del director, así como el reconocimiento de los demás profesores, sino que también los aplausos, de mis compañeros y del público. Cuando subimos al escenario para el ensayo general, no bien llevábamos menos de cinco minutos en escena, cuando el director detuvo lo obra, y nos regañó a todos, diciéndonos. “A ver si lo entienden, ustedes no son hombres vestidos de mujer, su papel es el de unas verdaderas señoritas, que forman parte de una orquesta. Luego durante el resto del ensayo, nos siguió regañando diciéndonos entre otras cosas, más o menos lo mismo. A mí me dijo, en un tono bien severo. “Tú te ves como una señorita, te desenvuelve como una señorita, tu voz suena como la de una señorita, mueves su culo como una señorita, pero a pesar de todo eso, no te siento como una señorita.” Yo honradamente ponía todo de mi parte, es más hasta lloré, en el camerino, por la frustración que sentí, ya que, aunque mi técnica actoral era impecable según las palabras del resto de los profesores, pero a él no lo convencía. Lo que me frustraba más aún, así que sin ni tan siquiera cambiarme de ropa, decidí hablar con él al terminar el ensayo general, me encontré al director tras bambalinas, y cuando comencé a decirle que deseaba hablar con él, me interrumpió, diciéndome. “Ya sé a qué vienes, pero ...
... ahora mismo no te puedo atender, así que, si deseas hablar conmigo, sobre tu actuación, te espero en mi apartamento en unos diez minutos.” De inmediato me dejó con la palabra en la boca, y continuó caminando a toda prisa, me puse a pensar que mientras me quitaba el vestuario, y nuevamente me vestía, así como quitarme todo el maquillaje, iban a pasar por lo menos una media hora. Y no le quería dar oportunidad, de que no me fuera atender, porque hubiera llegado tarde, así que tal y como me encontraba vestido y maquillado, salí del teatro, y de inmediato a pie me dirigí a su apartamento. Quizás por la hora, por lo oscuro de la noche, y sobre todo por lo buen actor que soy, nadie se dio cuenta, de que yo realmente no era una mujer, además, en todo momento mientras me dirigía a su apartamento, actué como si fuera una chica, y no un chico. Apenas llegué a su apartamento, el profesor me abrió la puerta, me vio de pies a cabeza, y sonriendo me hizo pasar, pero de inmediato me preguntó. ¿Qué era lo que yo deseaba? actuando de la manera más femenina posible, comencé por preguntarle qué era lo que no le gustaba de mi actuación. Su respuesta fue básicamente la misma que la del resto de los profesores, que mi técnica era impecable, pero aún y así, él no sentía a la mujer, ya estaba por mandarlo al carajo, cuando me ofreció una taza de té. Por aquello de que lo cortés no quita lo valiente, acepté, aunque con unas tremendas ganas de mandarlo a ya saben dónde, al poco rato regresó con mi taza ...