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El profesor para tener sexo anal conmigo, me drogó, me sugestionó, y me hizo creer que yo había cambiado de sexo.
Fecha: 01/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
... impregnando de las emociones, y sentimientos más íntimos de una mujer, para que luego los puedas expresar con facilidad, al momento en que te encuentres actuando. Con lo aturdido, y confundido que me encontraba, no entendía nada de lo que el profesor me seguía diciendo, hasta que acercó sus labios a los míos, y sin yo esperármelo, me ha plantado un tremendo beso. Y aunque al principio traté de resistirme un poco, algo dentro de mí hizo, que dejase de tratar de impedir que me siguiera besando, en otras circunstancias, le hubiera dado un solo golpe, pero en lugar de eso, sentí un gran deseo que me siguiera besando, por lo que cuando sentí su lengua introduciéndose dentro de mi boca, dejé de ofrecer cualquier tipo de resistencia. El profe continuó besándome, y pasando sus manos, acariciando todo mi cuerpo, al punto que cuando me quitó el sostén, disfruté enormemente, el que él de inmediato se pusiera a chupar los parados pezones de mis tetas. A pesar de que sentí algo de pudor, al estar prácticamente desnuda entre sus brazos, a medida que, con una de sus manos, me fue bajando mi ropa íntima. Apenas lo terminó de hacer, con esa misma mano, comenzó acariciar lo que en ese momento yo creía que era mi peludo coño, introduciendo sus dedos entre mis testículos, de lo que en esos momentos yo creía que eran los labios de mi vagina y mi vulva. O por lo menos eso era lo que yo creía y sentía, la realidad es que por lo drogado que me encontraba, fácilmente creía todo aquello que el ...
... profesor me sugería, y les juro que, en esos momentos, era como si yo hubiera estado hipnotizado. A medida que sus dedos acariciaban mi esfínter, debido a lo altamente sugestionado que me encontraba, para mí era como si me acariciara el clítoris, como que no pude aguantarme más, y recostándome bocabajo sobre su cama separé, mis piernas, ofreciéndole mis nalgas, pensando yo que le estaba ofreciendo un coño que realmente no tenía. En esos momentos, yo estaba más que deseoso de que me penetrase, al fin y al cabo, yo daba por cierto todo lo que él me decía, por lo que el efecto desaparecería, no debía preocuparme por nada, ni tan siquiera por tomar pastillas anticonceptivas. En cosa de breves segundos, el profe se despojó de toda su ropa, y al yo ver su erecto miembro, sin querer lo comparé con el que había sido el mío que, según mi mejor recuerdo, era mucho más largo y grueso que el mío, pero aún y así, eso no impidió que lo dejase penetrarme divinamente. Fui sintiendo como su miembro se fue deslizando suavemente dentro de mí, yo pensaba en esos momentos que estaba me estaba penetrando por el coño, y hasta que sentí una ligera sensación entre ardor y dolor, como si el profesor me hubiera terminado de desvirgar, cuando lo que pasó realmente fue que me enterró toda su verga por mi culo. Pero al seguir sintiendo como el miembro del profesor seguía penetrándome, rápidamente dejé de pensar en eso, y rítmicamente comencé a mover mis caderas, de una forma o manera que jamás lo había hecho, ...