1. El mejor amigo de mi primo I


    Fecha: 04/02/2026, Categorías: Gays Autor: Parapente, Fuente: TodoRelatos

    ... le escapó un gemido.
    
    Yo: Y estos huevazos. Tienen pinta de guardar mucha leche. Aún te sigues corriendo tanto.
    
    Kike: Sí, cuando me pongo muy caliente, echo mucha leche.
    
    Yo: Habrá que verlo. Recuerdo que te corrías más que mi primo.
    
    Le hice un masaje en sus huevos y pasé a su polla. La tenía durísima. Pero no pude esperar más. Le cogí de los calzoncillos y se los bajé hasta las rodillas. Apareció su polla mirando al cielo. La camisa le tapaba un poco. Puse la camisa por detrás de su polla y ahí estaba completamente dura. No era muy larga, unos 14 cm quizás llegará a 15. Pero la tenía gordita. La tenía dura a reventar. Su piel se veía tensa y se le notaba alguna vena por la parte de abajo. Su piel no llegaba a cubrir todo su glande, se le veía un poco la punta. Que estaba bien sonrojada y había una gota transparente de precum.
    
    Le cogí su polla y empecé a masturbarle. Kike empezó a gemir. Casi no podía cerrar mi mano al coger su polla. Le bajaba la piel hasta abajo y aparecía todo su glande gordo y sonrojado y al subir se quedaba solo visible la puntita. Su piel se movía muy fluida y me encantaba pajear esa polla gorda.
    
    Yo: no veas lo dura y gorda que está.
    
    Kike: Sí - dijo entre gemidos. - Cuando la tengo tán dura creo que se me pone más gorda.
    
    Yo: puede ser.
    
    Estuve unos minutos más pajeandole mientras a ratos nos besábamos. Yo tenía mi polla durísima.
    
    Yo: ¿No quieres ver la mía? la tengo durísima.
    
    Kike: Sí claro, me he imaginado muchas veces ...
    ... como la tendrías ahora.
    
    Me quité el cinturon y Kike me desabrochó el botón y bajó la cremallera. Mis pantalones se cayeron hasta mis muslos. Yo llevaba unos slips y mi polla que estaba de lado casi no cabía de lo dura que la tenía. Estaba apunto de salirse. A Kike se le abríeron los ojos como platos.
    
    Kike: Dios, que tienes ahí, está durisima. - Dijo mientras ponía su mano en mi polla. Yo dí un gemido, mientras me la sobaba.
    
    Yo sin esperar más me bajé los calzoncillos y al incorporarme Kike se quedó mirando fijamente mi polla, que estaba completamente dura.
    
    Mi polla no era tan ancha como la de Kike, una anchura normal, pero era más larga. Me mide 17 cm. Y la piel me la cubría entera. No tenía problemas a la hora de bajarme y subirme la piel. La tenía más blanquecina que Kike, ya que la suya era más morena. Y mis huevos redondos y apretados.
    
    Le cogí la mano a Kike y la puse en mi polla. Empezó suavemente a masturbarme.
    
    Yo: ¿Te gusta? ¿es como esperabas?
    
    Kike: buah me encanta. Sí. Te ha crecido eh. Menuda polla. ¿que te mide?
    
    Yo: Creo unos 17 cm. Que rico, sigue no pares.
    
    Kike me siguió masturmando. Al principio lentamente y luego más rápido. Al rato agarré yo también su polla y nos estuvimos masturbando un rato el uno al otro. A ratos nos besábamos efusivamente.
    
    Paré de masturbarle y le desabroché los botones de tu camisa. Apareció su pecho. Casi no tenía beso, únicamente un pequeño triángulo entre su pecho. Y además era un bello poco denso. En ...
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