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Tremenda sorpresa que me llevé cuando me estaba clavando a la nueva sirvientica de la casa.
Fecha: 05/02/2026, Categorías: Dominación / BDSM Gays Transexuales Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30
Cuando regresé a la casa, después de pasar sus vacaciones de verano, en casa de mis abuelos, se encontró con la sorpresa de que, la sirvienta que por tantos años había trabajado en su casa, renunció. Según mi tía, la verdad es que la encontraron, mamándole la verga a uno de los hermanos de mi viejo, por lo que mi mamá después de que la sacó de la casa, en medio de su desespero, contrató a una nueva sirvienta tan siquiera pedir referencias. Apenas la vi, me di cuenta de que era más o menos de mí misma edad, blanca, delgada, de rostro simpático por todo eso, de inmediato me llamó la atención, aparte de que él se me quedaba viendo, y de la manera en que me hablaba. Yo de inmediato quedé cautivado por ella. Por lo que apenas pude comencé a dejarle saber quién era el que mandaba, por lo que yo aprovechaba cualquier momento, en que mis padres no estuviesen presentes, para acercarme a ella, y comenzar a presionarla para que me dejase besarla. Al principio ella se portaba bien seria, y constantemente me decía que no, hasta que un día en que estábamos en casa solos, salí de mi habitación con una pequeña toalla alrededor de mi cintura, con la idea supuestamente de darme una ducha. Cuando a pasos del baño me la encontré, ella cargaba la escoba y el recogedor, yo la acorralé en el pasillo, y sin más ni más le di un beso a la fuerza. En medio de la pequeña lucha entre nosotros dos, mi verga se me paró poniéndoseme bien dura, aparte de que, en medio del forcejeo la toalla se me deslizó ...
... hasta el piso, quedando con mi verga parada, y completamente desnudo ante la sirvienta. Ella se me quedó viendo, sorprendida, momento que aproveché, y agarrando su mano la llevé hasta mi parada verga, obligándola a que me la agarrase. No bien sentí sus dedos alrededor de mi parado miembro, le dije. “Por culpa tuya se me puso así, ahora me haces la paja.” Y aunque dudó por unos segundos en obedecerme la verdad es que, suavemente tras mantener mi verga entre sus dedos, comenzó a mover su mano, de arriba abajo. Ella y yo, nos dejamos caer sobre el piso, a medida que ella continuaba masturbándome, yo la seguí besando y acariciándome por encima de su ropa. Cuando de repente sin poder controlarme, solté mi primer chorro de leche frente a ella, por lo que la sirvienta se quedó sorprendida. De esa manera, se puede decir que comenzamos a tener sexo entre nosotros, pero un día cansado de que nada más, nos besáramos y que ella me hiciera la paja, agarrándola por su larga, y abundante cabellera negra, le ordené que se pusiera a mamar mi verga. Sin decir nada, abrió su linda boquita, y comenzó a chupar mi verga, desde ese instante, yo aprovechaba cualquier ocasión, u oportunidad que se me presentaba, para que ella me mamase la verga. Como al mes de estar aprovechándose de ella, le dije que deseaba enterrarle toda mi verga por su coño, al principio toda asustada, me dijo que no, pero nada más bastó que insistiera un poco, para que, al poco rato, ella transara por dejar que le diera por el ...