1. Una cena de despedida


    Fecha: 06/02/2026, Categorías: Hetero Autor: Leopen, Fuente: TodoRelatos

    ... poder conversar. Así, me enteré de tu estado civil sin compromisos, tus tan jovenes y hermosos treinta y tantos y vos de mis soledades. Mientras la cena transcurría yo notaba en mi interior que algo se iba encendiendo, tus miradas eran cada vez más seguidas y dulces, y yo aprovechaba cada instante adecuado para rozar tu mano al extenderte un cubierto o acercarte la sal, cualquier motivo era bueno y a cada uno de ellos tu dejabas tu mano un segundo más prolongando el contacto. Y tu mirada era cada vez más penetrante, algo se estaba gestando sin dudas. Ricardo cada tanto, giraba hacía ti y te preguntaba -Todo bien querida? Y tu le respondías casi sin mirarlo -Si, si continua con lo tuyo, yo estoy muy bien acompañada... Y volvías tu rostro hacía mi sonriendo y seguíamos conversando. Cuando apoyaste tu mano izquierda sobre la mía, tuve la confirmación de que no estaba equivocado y mi ser interior respondió con un cosquilleo y entre mis piernas un leve movimiento de estiramiento de mi pene. Apropósito tire mi servilleta al piso para poder tener la excusa de estirar mi mano hacia abajo y así acaricie tu pantorrilla levemente, al contrario de correrla la moviste mas hacia mi lado para intensificar el contacto. Ahí mi pene reacciono más aún. Tu bajaste tu mano bajo la mesa lo rosaste, y dijiste en forma natural como si se tratara de la conversación que llevábamos -Interesante tema!!! Nuestros roces se hacían imperceptible para los demás pero cada vez más intensos entre nosotros. ...
    ... Aprovechando la longitud del mantel lleve mi mano a tu muslo y la fui subiendo acariciando tu interior, tus las abriste para yo poder llegar a tus bragas, eran de una seda suave y estaban húmedas, levantaste la servilleta a tu boca para disimular tu suspiro al contacto de mis dedos. Ya casi terminaba la cena, eran los últimos brindis en honor a Jorge , Ricardo era una cuba viviente, que no podía casi mantenerse en pie. Ahí te invité a mi departamento y aceptaste, creo que ambos estábamos ya deseosos de estar solos. Para disimular frente a los otros subimos a Ricardo a un taxi y lo llevamos a su casa una vez él adentro seguimos viaje, le prometí dejarte en tu casa sana y salva. Y al fin llegamos a mi departamento. Allí se acabaron las palabras... te abrazaste a mi cuello y me besaste profundamente con pasión, casi con devoción y yo a ti. Sentí tu lengua recorrer cada espacio de mi boca y la mía luchaba por apoderarse de la tuya. Baje un bretel de tu vestido sin magas, corrí el cierre de tu espalda, desabroche tu brasier todo tan rápido como pude. Quería sentir tus pezones en mi boca, quería acariciar tus tetas hermosas. -Aaahhhh suspiraste al contacto de mi lengua en tu pezón que reaccionó irguiendose como un botón duro y sensible. Mis manos recorrían todo tu ser, mientras mi boca te chupaba con ansias tus tetas, ellas recorrían tu culo acariciándolo, mis dedos buscaban tu raja húmeda y tibia, acarciaba tus labios buscando tu clitoris. -Así Leo.... así...!!! suspirabas mientras ...