1. La sumisión de Naty (2): Dominación en el parque


    Fecha: 06/02/2026, Categorías: Transexuales Autor: Naty_sissy, Fuente: CuentoRelatos

    ... orgasmo.
    
    Finalmente, el joven alcanzó su clímax, llenando a Naty con su semen. Se apartó, ajustándose la ropa, y le lanzó una última mirada antes de desaparecer entre la multitud.
    
    Naty se quedó allí, temblorosa y descompuesta, intentando procesar lo que acababa de suceder. Natasha apareció de entre las sombras, una sonrisa satisfecha en su rostro. “Buen trabajo, Naty. Pero esto es solo el principio”.
    
    Sin darle tiempo a recuperarse, Natasha la llevó a otro grupo de hombres, esta vez sentados en una manta, bebiendo cerveza y riendo. “A estos les gustará lo que tienes que ofrecer”, dijo Natasha con una risita.
    
    Naty se acercó, sintiendo la náusea subirle por la garganta. Pero no había escape. Con voz temblorosa, repitió su oferta, sintiendo cómo su dignidad se desmoronaba con cada palabra.
    
    Los hombres la recibieron con entusiasmo, y pronto Naty se encontró en el centro de un círculo, siendo tocada y besada por varios de ellos a la vez. Sus manos la recorrían, su boca era reclamada, y ella se sentía como un objeto, un juguete sexual para su placer.
    
    Natasha observaba, disfrutando del espectáculo. “Mira cómo te desean, Naty. Eres solo una putita para ellos, y te encanta”.
    
    Las palabras de Natasha eran como latigazos, pero también despertaban algo profundo en Naty, algo que no podía negar. A pesar de la humillación, su cuerpo respondía, su sexo se humedecía, y sus pezones se endurecían bajo la blusa.
    
    El grupo de hombres la llevó a un lugar más apartado, donde ...
    ... la desnudaron por completo y la hicieron arrodillar. Uno tras otro, se acercaron a ella, utilizando su boca y su cuerpo para su placer. Naty se sintió como una muñeca inflable, un objeto sin voluntad propia, y sin embargo, en lo más profundo de su ser, sabía que esto era lo que deseaba.
    
    Después de lo que pareció una eternidad, el grupo se dispersó, dejándola exhausta y vacía en el suelo. Natasha se acercó, una expresión de satisfacción en su rostro. “Buen trabajo, Naty. Pero aún no hemos terminado”.
    
    Naty intentó levantarse, pero sus piernas temblaban demasiado. Natasha la tomó del brazo, ayudándola a ponerse de pie. “Ahora, vamos a llevar esto al siguiente nivel. Quiero que te acerques a esa pareja allí”, dijo, señalando a un hombre y una mujer sentados en un banco, ajenos a lo que estaba a punto de suceder.
    
    “Pero… ¿qué quieres que haga?” preguntó Naty, su voz apenas un susurro.
    
    Natasha sonrió, una sonrisa llena de promesas oscuras. “Quiero que les ofrezcas un espectáculo. Algo que nunca olvidarán. Y recuerda, Naty, cada vez que te niegues, el castigo será peor”.
    
    Con el corazón en la garganta, Naty se acercó a la pareja. El hombre la miró, sorprendido pero intrigado. La mujer, en cambio, pareció incomodarse, pero su curiosidad era evidente.
    
    “Hola”, dijo Naty, su voz temblorosa. “Me pregunto si les gustaría ver algo… especial”.
    
    La pareja se miró, y luego el hombre asintió, una sonrisa pícara en su rostro. “Depende de lo que tengas en mente, cariño”.
    
    Naty ...