-
Un divorcio duro y un colega hetero del trabajo
Fecha: 07/02/2026, Categorías: Gays Autor: natopo, Fuente: TodoRelatos
Hola a todos!! Espero que os guste esta historia que ocurrió con mi compañero de trabajo. Espero vuestras valoraciones o que podáis leer mis otros relatos en el perfil. Abrazo!! Llevaba más de dos años currando en mi empresa cuando apareció Juan. Iba a ser mi compañero de puesto en la fábrica. Alto, muy moreno, 29 años, fuerte, tenía grandes hombros y unas piernas bien formadas, como a mí me gustaban. Solo tenía un fallo: era tremendamente heterosexual y además estaba casado. Nuestra relación comenzó siendo un poco distante porque a mí me cuesta coger confianza con la gente y además con estos tipos tan machitos siempre me da miedo que me juzguen o me traten distinto por ser gay. Pero Juan era lo contrario a todo eso, empezamos a hablar mucho y a contarnos nuestras cosas. Me hablaba de su mujer, de lo mucho que discutían y de lo poco que follaba para su desgracia. Estábamos todo el rato juntos y nos lo pasábamos muy bien e incluso me apunté al gimnasio donde iba para que me ayudara a ponerme fuerte y eso se convirtió en una rutina. Por las mañanas íbamos juntos al gym y era un verdadero espectáculo verle trabajar y sobre todo sus músculos. Yo también me estaba poniendo fibradito siguiendo sus consejos, pero lo de Juan era otro rollo. En el fondo a él le gustaba que le miraran y yo aprovechaba, sobre todo en los vestuarios. Disfrutaba mirando sus abdominales marcados, sus pectorales y sobre todo sus piernas fuertes y morenas. Durante esos días lo pude ver desnudo y ...
... tenía una buena polla. Era gorda con huevos grandes. Vamos que tenía una buena herramienta. Alguna vez me pilló mirándole pero como era tan majo se hacía el loco. Teníamos tanta confianza que me decía que alguno del vestuario me miraba y en realidad al que miraban era a él. Con eso me conformaba y además encontré un buen amigo con el pasar el tiempo. Nos llevábamos tan bien que un día me invitó a comer a su casa con su mujer. Fui a cenar con ellos una noche y allí conocí a Lucía, una chica encantadora y tan guapa como él. Estaba tremenda, rubia, muy delgada y con unas tetas de impresión. Aquella pareja era como modelos, pero como él me contaba a veces la cosa estaban bastante tensa. No se miraban mucho y a la mínima saltaba la chispa y empezaban a discutir. A las pocas semanas me pillé unos días que me quedaban de vacaciones, pero seguía yendo al gym todas las mañanas. Me extrañó que llevaba dos días sin ver a Juan hasta que una tarde me llamó para preguntarme si podíamos vernos. Le dije que sí, pero en mi casa que estaba esperando que me mandaran un paquete. Cuando llegó ya le vi que tenía mala cara. -Me he ido de casa, no aguanto más esa situación y además creo que Lucía está con otro -¿De verdad? ¿Estás seguro? -Sí, tío le he visto varios mensajes de un compañero de su curro y se los he enseñado y no ha sabido qué decirme Juan aguantó como pudo hasta que se echó a llorar y acabó abrazado a mí. Me daba mucha pena pero os reconoceré que poder sobarle un poco ...