1. Mi vida. Resplandores y tinieblas (4)


    Fecha: 08/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: lolalp, Fuente: TodoRelatos

    ... como siempre, como si nada hubiera pasado, no quería hablar, para que no escuchara mi voz.
    
    -Hola mi amor! ¿Ya estás despierta?
    
    Su respuesta llegó un momento después.
    
    -Hola mi vida! Me acabo de despertar con tu mensaje! ¿Qué te gustaría que hagamos?
    
    -Yo también recién me levanto! Si querés voy para allá en una hora y vemos… te dejo dormir otro rato…
    
    -Dale! Te espero!
    
    Claro, cómo no iba a tener sueño si se había dormido ya de día, y luego de vaya a saber cuántos polvos.
    
    No me apuré en ir para su casa, sabiendo que sería la última vez, que me esperara.
    
    Toqué el timbre a las cinco y diez de la tarde, me atendió por el portero eléctrico y me dijo que ya bajaba.
    
    La vi salir del ascensor, con la misma remera larga con la que había despedido a ese hijo de puta, hacía unas horas y se me volvió a estrujar el pecho.
    
    Abrió la puerta, nos saludamos como siempre, con un beso en la boca, y tomándome de la cintura caminamos hacia el ascensor.
    
    Ya en su casa, desde la cocina me preguntó:
    
    -¿Mate o café corazón?
    
    -Un vaso de agua nomás…
    
    Un momento después, apareció con una taza de café en una mano, y un vaso de agua en la otra, me miró con una sonrisa y me dijo:
    
    -Epa… ¿Agua? ¿Algún incendio que apagar?
    
    La miraba y no podía creer, si había estado cogiendo con ese tipo, ni siquiera mostraba cara de preocupación, o culpa o arrepentimiento, o qué sé yo… estaba como siempre.
    
    -¿Cómo estuvo tu salida?
    
    Me preguntó entre sorbos a su café.
    
    -Cómo ...
    ... siempre… después de comer nos fuimos a tomar unas cervezas, pero me parece que se me fue la mano… tengo una resaca…
    
    -Se te nota en la cara… me parece que dormiste poco… como yo…
    
    -¿Y a vos como te fue? ¿Por dónde anduvieron?
    
    -Bien, como siempre! Fuimos con las chicas al bar que solemos ir últimamente, al de 11 y 47! Estaba lleno!
    
    -Me imagino! Salieron todos anoche! ¿Y se quedaron ahí?
    
    -Si! Nos quedamos ahí toda la noche!
    
    Ya habían comenzado las mentiras, ¿hasta dónde seguiría mintiendo? La veía como siempre y me dio por pensar que mentía muy bien, la frialdad de su expresión, la normalidad con la que hablaba, me hizo ver que no era la primera vez que me mentía, que pelotudo…
    
    -¿Fuiste en el auto?
    
    -No, como íbamos al centro, para no tener quilombo para estacionar me fui en un taxi, y a la vuelta me trajo Anita a eso de las cuatro menos cuarto.
    
    No se le movía un pelo, me estaba mintiendo mirándome a los ojos de una manera que nunca hubiera creído.
    
    Después me contó cosas que supuestamente habían hablado con sus amigas, pero nunca nombró a ese tipo, ni que había estado en otro bar, ni nada de lo que había sucedido realmente esa noche, y ya no quise escuchar más nada.
    
    Ella hablaba y yo solo pensaba en las cosas mías que tenía en su casa, las que en un momento me llevaría.
    
    En un momento en que dejó de hablar, me miró y me preguntó:
    
    -¿Estás bien mi amor? tenés cara rara…
    
    -Que decirte Sofía… no… no estoy bien… ¿Tendrás una bolsa, de esas de ...
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