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Descubriendo cuernos
Fecha: 10/02/2026, Categorías: Infidelidad Autor: secreto_mil, Fuente: CuentoRelatos
... curas, era como a una hora de la ciudad en una casa campestre, el cura peruano era un buen fotógrafo y a todo lado con su cámara y capturas de paisajes encantaba a la gente, observé que le tomaba muchas fotos a mi esposa de manera casual, o mientas caminábamos o sentada o corriendo, también al paisaje y a sus muchachos del hogar. De repente mientras caminábamos ella se clavó una espina en un pie, que le hizo sangrar bastante y le había atravesado la gema del segundo dedo del pie; como sangraba por el pinchazo, inmediatamente tomó la camioneta, ella se subió y la llevó al hospital del pueblo (una hora de camino) eso fue en la mañana, llegaron cuatro horas después con el pie vendado y con la curación que le hicieron, la llevó al hospital. Yo me quedé preocupado no por la herida de su pie, sino por la herida que ahora estaba empezando a abrirse en mi corazón, cuando llegaron todo fue normal para los demás menos para mi. Poco a poco me fue apartando de su vida. De repente un día apareció con una bicicleta todo terreno, nunca le quise preguntar cómo la había comprado, pero ya lo intuía. Así podía salir a hacer deporte en su bici nueva todas las tardes después de las seis. Al mes siguiente ya había cambiado la lavadora por una nueva de más capacidad, tampoco le pregunte por su origen. Yo tomé la decisión de irme a dormir al cuarto de enseguida, mis dos hijos siempre dormían en la última habitación. Yo no aguanté y le reclamé varías veces, pero ella siempre callaba, no me ...
... decía nada, le dije que tratáramos de hablar, que todo tenía solución en la vida, que no echáramos a la basura tanto amor que había, que yo sabía que estaba enamorada del cura pero que nos fuéramos, que buscáramos ayuda, pero ella solo decía que yo estaba loco y me esquivaba. Una noche desde mi cuarto, escuché susurros en su habitación (no tenía puesta sino una cortina) me levanté suavemente y corrí la cortina para observar lo que pasaba, la luz de su móvil iluminaba parte de su cuerpo en medio de la oscuridad, estaba desnuda totalmente, tenía los audífonos en sus oídos, hablaba con alguien, la luz del móvil no la dejaba ver el resto de la habitación, era casi medianoche, todo estaba en silencio, todos dormían menos ella. Se acariciaba los senos con una mano mientras con la otra sostenía el móvil, estaba acostada boca arriba con la piernas encogidas y medio abiertas, las cerraba y abría con un movimientos lentos y turnaba su mano libre para acariciar su vagina y sus senos, la escuché decir: quiero que me las chupes, que me beses toda… y otras que no entendía bien por lo bajito que murmuraba. Yo entré en un trance raro, mi corazón latía a mil, mis piernas temblaban, mi pene estaba erecto como nunca, tan duro que sentía palpitar mi corazón en él. Era la rabia, la desilusión y el morbo haciendo fiestas en mi mente. Pensé en entrar y encararla, pero quería seguir escuchando más y más, su respiración era fuerte, duró más de quince minutos hablando y pidiendo más, mientras ...