1. Este no es mi dermatólogo


    Fecha: 11/02/2026, Categorías: Fantasías Eróticas Autor: elzorro, Fuente: CuentoRelatos

    ... que iba a estar en bolas, cuanto antes lo hiciera mejor.
    
    La chica miró con atención su cuerpo desnudo, parándose en las nalgas. Tocó el grano y con ayuda de una especie de lupa lo observó.
    
    -Está bien, ahora usando tus manos separa las nalgas e inclínate.
    
    -Pero… -dijo el hombre azorado
    
    -Es necesario ver si hay algo más.
    
    Raúl obedeció exhibiendo lo que la raja de su trasero ocultaba.
    
    -Ahora date la vuelta.
    
    El paciente se volvió. El pene, de forma unilateral, reposaba algo más crecido de la cuenta.
    
    La joven se puso de cuclillas y tomó el miembro en sus manos para levantarlo.
    
    Raúl reaccionó con un pequeño saltito.
    
    -Perdón, necesito ver si esta todo ok.
    
    Finalmente la doctora se incorporó.
    
    Raúl cogió sus calzoncillos.
    
    -Espere, no se vista todavía. El grano que tienes en el culete es bastante feo y te voy a poner una inyección de antibióticos potente.
    
    La chica llamó por teléfono a alguien.
    
    -Vendrán en un minuto
    
    Raúl cubrió el pene con sus manos y la joven, mirándolo, hizo un comentario atrevido.
    
    -No hace falta que te tapes tanto.
    
    Y sonrió.
    
    -Muchas horas de trabajo. -añadió Raúl cruzando los brazos y exhibiendo su instrumento sin vergüenza alguna.
    
    -Sí, la verdad es que sí, a veces…
    
    Llamaron a la puerta.
    
    Una enfermera joven entró con una bolsa, la dejó en la mesa y se fue.
    
    La doctora no tardó mucho en preparar la inyección. La aguja se veía enorme.
    
    -Inclina y saca ese culete pa’ fuera. Será un minuto.
    
    El ...
    ... alcohol, el olor, el tacto frío y húmedo del alcohol en el glúteo y el pinchazo.
    
    -Auff -dijo Raúl cuando el escozor del líquido comenzó a entrar en su cuerpo.
    
    -Relaje el músculo que ya no falta nada… eso es.
    
    Medio minuto después la chica extrajo la aguja y frotó la nalga.
    
    Raúl se llevó la mano al pene y comenzó a masturbarse.
    
    -¿Qué hace? -preguntó la doctora mientras se quitaba los guantes
    
    -Relajarme… ¿usted no quiere relajarse?
    
    La chica se mordió el labio y dijo:
    
    -Bueno… Raúl, eres el último paciente de hoy y tenemos veinte minutos. -dijo quitándose la bata y comenzando a desabrocharse la camisa.
    
    Pronto estuvo con los pechos al aire.
    
    Raúl se acercó, apoyó las manos en las nalgas de la mujer para acercarla más y comenzó a chupar los pezones erectos.
    
    La doctora gimió.
    
    -¿Cómo te llamas?
    
    -Eva
    
    -Eva, me estás haciendo pecar. Chica mala. -dijo Raúl dándole un azote.
    
    La muchacha se desabrochó la falda, se bajó las bragas y se sentó sobre la mesa con las piernas abiertas.
    
    Raúl metió el dedo medio de su mano en la vagina haciéndola gemir de nuevo.
    
    Eva se bajó de la mesa de un salto, haciendo temblar sus tetas, se dio la vuelta y ofreció el culo en pompa.
    
    Recibió una nueva nalgada.
    
    A continuación, Raúl se puso de cuclillas y metiendo el rostro en aquella rajita deliciosa, paso la lengua.
    
    Luego se incorporó, abrazó a la doctora por detrás, jugó a pinzar sus pezones y la besó en el cuello.
    
    No fue necesario el acto sexual. El semen ...