1. La familia del marido de mi hermana (16)


    Fecha: 11/02/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alfonso, Fuente: TodoRelatos

    ... llevé con lentitud al bulto que se había formado en mi holgado pantalón.
    
    - Compruébalo tú misma.
    
    Retiró la cabeza de mi cara para mirar donde tenía la mano. Abrió la boca con sorpresa al ver el enorme bulto que había crecido.
    
    - Buff… Si que lo estás.
    
    - ¿No te apetece comprobarlo mejor?
    
    - ¿Aquí? – arrugó la frente.
    
    - No va a entrar nadie, y está atardeciendo. Con esta luz apenas se ve a un par de metros.
    
    Metió la cabeza entre los hombros, como diciendo: “vale, pues me lanzó”. Y bajó la cremallera temerosamente. Metió la mano y tocó toda la extensión que había cogido mi polla a través de la fina tela de los bóxer.
    
    - ¡Madre mía! – exclamó aumentando la sorpresa en su cara – Me había dicho Marta que era tan grande como las que salen en los vídeos, pero no me lo podía creer.
    
    - Ah, ¿que tú también ves esos vídeos? – volvió a meter la cabeza entre sus hombros poniendo cara de niña buena.
    
    - Es que… me dijo Marta la página que le habías dicho y… he visto unos cuantos, jijiji.
    
    Seguía sobando mi polla en toda su plenitud, como si no acabara de delimitar las dimensiones.
    
    - Qué tal si la sacas del todo y lo compruebas con más seguridad. – bromeé con mi cara de cabroncete.
    
    Metió la mano por encima de los bóxer y agarró la dura carne con sus cinco dedos. La tensión en su cuerpo aumentó y tiró de ella para sacarla por la abertura del pantalón. Según sus palabras, solo había estado con su marido, por lo que debía de ser la primera polla que tocaba, ...
    ... además de la de Antonio. Aquello podía ser complicado porque Sara me gustaba más que las otras mujeres y no quería asustarla y que me rechazara, pero también quería ser demasiado sutil intentando parecer lo que no era. Con Marta me había sido fácil sin pretenderlo, pues había intentado doblegarla sin saber que ese era su punto débil, pero con Sara era diferente, porque había sido ella la que se había insinuado desde el principio. ¿Pero hasta dónde estaba dispuesta a llegar?
    
    Según sus propios comentarios, le fascinaba todo lo que había hecho con Marta, y aún más, todo lo que Marta había sido capaz de hacer. También ese lenguaje vulgar y soez que había utilizado con Marta la fascinaba. Pero una cosa es que te le cuenten, como en una película, y otra pasar a ser tu la protagonista.
    
    La noche avanzaba con rapidez y se encendieron las farolas del recinto del motel, así como las dos que había en el jardín-terraza donde nos encontrábamos. Estaba como loco por follarme a Sara, pero no quería hacerlo una sola vez con un polvo normalito en una cama. Quería enseñarla desde el principio a disfrutar del sexo, de todas las formas del sexo, del morbo de hacerlo de formas diferentes y el lugares diferentes, y eso necesita tiempo y adaptación.
    
    - Pues si que es como la de los vídeos. – comentó con los ojos muy abiertos y apretando el tronco venoso con fuerza, como si no quisiera que se le escapase de entre los dedos.
    
    - Más suave, cariño. – le dije esa palabra tan cercana por primera vez ...
«1234...10»